
Comedia ligera con algunas escenas divertidas, pero en general es un poco simplona.
Lo que la salva es el fondo del film, una muestra más de lo ridículo que supone creerse superior por el color de la piel, por el estatus social, por la ropa que se lleva o por el barrio donde se vive o trabaja.
Es ahí donde Mohamed Hamidi, director y guionista junto a Khaled Amara y Michaël Souhaité, consigue su mejor baza uniendo en una misma empresa a franceses estirados con migrantes de un barrio humilde.
Para pasar el rato.
2 ★★