Mira que quería ver esta película con ese plantel tan apetecible, me daba buena `vibra´ y, para no variar, me equivoqué.
Un guion pésimo, nada trabajado, sin tensión, sin interés y sin ritmo, y mira que era fácil hacer algo al menos entretenido. Y de todo el plantel de estrellas solo salvo a Jason Statham, los demás parecen actores de serie B, incluido el propio Stallone, que sale poco y no aporta nada. Y la antaño espectacular Megan Fox es totalmente anodina, al igual que un viejuno Dolph Lundgren.

Por último, tampoco se salva la dirección de Scott Waugh y las escenas de violencia están bien, pero no son nada nuevo y solo con eso no se hace una película.
En fin, una pena.
1 ★