La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

Acabar con El Yunque en un minuto

Todos los obispos, reunidos en asamblea en la Conferencia Episcopal Española, queremos denunciar ante nuestros fieles la existencia de El Yunque, una sociedad secreta que, bajo el supuesto fin de “instaurar el Reino de Dios en la tierra”, se vale de la mentira, la manipulación y la calumnia. Desde hace al menos cuatro décadas, esta entidad, nacida hace casi un siglo en México y que se extiende en medio mundo, representa uno de los mayores cánceres para la presencia de los laicos comprometidos en la esfera pública. Ya sea a través de sociedades pantalla en las que hacen ver lo que no son y se aprovechan de una mayoría que colabora de buena fe con ellos en lo que en realidad no es, ya sea a través de su infiltración desde el engaño y la simulación en sociedades ya existentes, deformándolas y corrompiéndolas, están destrozando el tejido eclesial en su compromiso social.

Por ello, os rogamos a todos los fieles católicos comprometido en alguna de las entidades que enumeramos en nuestro anexo que ceséis vuestra presencia en ellas. De inmediato. No son católicos sus fines, por mucho que así os lo hagan ver sus dirigentes. ‘La verdad os hará libres’ es nuestra esencia cristiana, totalmente incompatible con ‘El fin justifica los medios’. La verdad de nuestra fe jamás podrá defenderse desde la mentira.

Por último, queremos pediros perdón. Como pastores, os hemos fallado. Desde hace siete años tenemos esta información de nuestro poder y no hemos sabido dar un paso en firme para desnudar esta lacra que nos desangra. Conocíamos los testimonios de muchas personas cuya vida ha sido devastada por El Yunque y, sin embargo, con nuestro silencio institucional, apenas roto por dos diócesis y tres obispos, no hemos hecho nada para evitar que, en estos años, más familias hayan podido afrontar esta dolorosa prueba. Nos ha faltado el don de la profecía. Y el de la valentía. Perdón, perdón, perdón.

Pero hoy hablamos. Y de un modo definitivo. Por eso pedimos que esta carta se lea en todas las misas de España en el próximo domingo y, a su vez, sea difundida en todos los medios que, de algún modo, dependen de una parroquia, diócesis, congregación religiosa o movimiento laical. Estas decenas de instituciones que a continuación enumeramos en nuestro anexo son las tapaderas de El Yunque o las víctimas comunitarias de su infiltración. Por eso, desde ya debe cesar toda presencia cristiana en ellas.

El Yunque es pecado.

PD: Esto es un sueño, un deseo. Mi sueño, mi deseo.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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