David Beckham ha anunciado recientemente que está inmerso en el lanzamiento de su propia firma más alla de la línea habitual de ropa de una celebrity
Mes a mes salten a la palestra de los medios de comunicación las nuevas líneas de ropa, perfume o complementos de los famosos. Sus arranques empresariales empapelan periódicos y provocan rayos y centellas en la nube.
No hay quien se resista a no hablar de la llegada a nuestro país de Intimate Britney Spears: la línea de lencería de Britney Spears hace escasos meses y presentada en septiembre pasado en la Semana de la Moda de Nueva York. De su intento porque Kate Middelton lleve sus diseño:
«Me encantaría ver a Kate en mis diseños de ropa interior», ha dicho la diva norteamericana.
«Voy a enviar uno de cada pieza, así ella tendrá mucho de donde escoger».
Tampoco hay quien pueda obviar la espectacular campaña de Intimate Britney Spears, con ella misma como imagen de marca de su propia firma lingerie. Pero las líneas lingerie de las famosas proliferan por doquier.
Spears ha sido de las últimas en apuntarse al carro de moda lencera. Antes que ella ya lo hicieron Halle Berry, que está reviviendo la firma francesa intimate Scandale, nacida en 1932.
O la mismísima Gisele Bündchen. La modelo mejor pagada del mundo ha lanzado Brazilian Intimate con verdaderas ensoñaciones que se renuevan cada cuatro meses y con la propia modelo como imagen de marca: casi nada.

Colección ‘Kiss Me’ de la firma Brazilian Intimate de Gisele Bündchen.
En la vertiente masculina, los famosos no han hecho sino imitar lo que hacen ellas. Primero han empezado con la ropa interior. ¡Cómo no olvidar esos anuncios de Cristiano Ronaldo y su CR7 empaquetando calles y avenidas! Aunque ha dado un paso más, y hay que reconocerlo, al crear una nueva línea de camisas junto al modisto neoyorquino Richard Chai, el mismo que ha diseñado para reconocidas marcas como Marc Jacobs y Donna Karan.
James Rodríguez también tiene su propia línea de ropa interior masculina: J10 James, e incluye boxers, camisetas y pijamas y ropa cómoda.
El delantero sueco Slatan Ibrahimovic llevó a un acuerdo a finales del año pasado con la firma noruega Dressman para dar vida a Varner Ibrahimovic AS con su línea de ropa deportiva en los 430 puntos de venta con que cuenta la empresa escandinava y competir con los grandes: Adidas, Nike o Puma.

Campaña de CR7 en El Palacio de Cibeles de Madrid.
El piloto de fórmula 1, Fernando Alonso -que mejora favorablemente tras su recinete accidente-, lanzó tímidamente hace unos años: Faster. Y David Beckham, -habitual modelo y colaborador de H&M, Belstaff o Calvin Klein– está ideando su propia línea de ropa. Se trata, según parece, de un concepto mucho más amplio que el de una marca que representa a una celebrity. Veremos si es una extensión de su gran elegancia.
Hablamos de ropa, pero hay más, muchos más mercados en los que se adentrar los famosos y con más, muchas más posibilidades de negocio: la perfumería. Entre los cientos de ejemplos, algunos de los más recientes son Katy Perry (Purr), Shakira (Amuleto), Paris Hilton (Paris Hilton), Jennifer López (Live by J.Lo), Britney Spears (Curious), Sarah Jessica Parker (Lovely), Antonio Banderas (Spirit), Maria Sharapova (Maria Sharapova), David & Victoria Beckham (Intimately Beckham)…

Campaña de la nueva fragancia de Shakira.
El lanzamiento de productos por parte de famosos es incesante. Pero pocas veces, muy pocas, se habla de los fracasos de estas estrategias comerciales. Si se tiene dinero a espuertas, como es en la mayoría de los casos, la idea de estos lanzamientos es más bien capricho, caro desde luego, pero capricho. Una prueba y error con inversiones millonarias de por medio y una muy buena noticia para llenar cientos de páginas de periódicos y decenas de miles de blogs.

Antonio Banderas tiene su propia fragancia: Spirit.
Pero estos planes de lanzamiento no siempre funcionan bien. En España, algunos casos conocidos de fracasos son los de Paula Vázquez, que montó una empresa de bikinis; Bora Bora, y que tuvo que cerrar por falta de ventas. Pilar Rubio fundó su marca de ropa Metalhead.
Fue noticia, desde luego, pero no tuvo demasiado éxito. Penélope Cruz y su hermana, Mónica, abrieron una tienda de ropa en el exclusivo barrio de Salamanca de Madrid y la cerraron dos años después.
Casos que conocemos por la cercanía geográfica de sus personajes, pero, a buen seguro, que muchos de estos anuncios por los cuatro vientos de nuevas negocios de famosos son estrepitosos fracasos de caprichos caros.









