A pesar de la galopante inflación y subida de precios, la guerra de Ucrania y los últimos coletazos de la pandemia, el sector hotelero español considera que, de cara a la Semana Santa, las previsiones «son muy positivas».
«La eliminación de las restricciones esta siendo muy positiva para el sector», sostiene Jorge Marichal, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat).
«Hay muchísimas ganas de viajar y vemos que el emisor nacional sigue siendo un emisor importante en esta Semana Santa y estamos encantados de recibirlos», ha explicado Marichal, asegurando al mismo tiempo que se está recuperando al turista internacional.
En cuanto a los destinos de cara a este periodo vacacional, desde Cehat han señalado que los lugares más demandados siguen siendo los de sol y playa donde hay una «demanda muy buena». Sin embargo, el turismo de interior sigue siendo muy demandado por el turista nacional, «descubrir esa España interior que ha ganado mucho con la pandemia».
«El turista español va a seguir decidiendo visitar España, sobre todo el interior, y el turista internacional se va a focalizar más en la costa, en lugares como la costa valenciana, la costa andaluza, la costa catalana, Baleares y Canarias», ha declarado el presidente de Cehat.
La guerra en Ucrania y sus efectos en el turismo
El sector hotelero se muestra preocupado por la subida de los precios, que «ya está afectando en toda la cadena de valor del sector» y en la economía familiar que «tendrá repercusión en las decisiones de compra de vacaciones y de ahorro».
Además, Marichal ha señalado que la subida de la escalada energética se está convirtiendo en un «problema grave en la cuenta de resultados», ya que esa subida implica también una subida de intereses».
Desde Cehat han mostrado su preocupación por la guerra de Ucrania y sus «efectos geopolíticos», que ya afecta al sector debido al cierre del espacio aéreo a vuelos procedentes de Rusia. «Los turistas rusos están muy focalizados en ciertos destinos turísticos españoles y es ahí donde se hace mayor daño», ha destacado.
España está dejando de recibir más de 1,4 millones de turistas rusos, un 2% del total de turistas que visitan nuestro país que vienen con «un alto poder adquisitivo y cuya capacidad de gasto es mayor».
En este sentido, desde Cehat han pedido a las administraciones públicas «echar una mano» a nivel promocional para «cambiar a esos turistas rusos», que han dejado de venir a España, «por otros emisores que podamos traer rápidamente» a aquellas zonas que solía focalizar el turismo ruso.
