En los primeros meses de 2025, la percepción de inseguridad en Los Caabos ha aumentado notablemente, pasando del 24.7% al 36%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Esta escalada se relaciona con la presencia creciente del Cártel de Sinaloa y otros grupos criminales que han desatado una oleada de violencia, afectando incluso al sector turístico.
A finales de abril, el asesinato de Ulises Omar Cota Montaño, comandante de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal y sobrino del exgobernador Leonel Cota, conmocionó a la región. El homicidio ocurrió cuando fue interceptado por un grupo armado en La Paz, lo que detonó una serie de actos violentos, como la quema de vehículos de transporte público en Los Cabos. Estos incidentes provocaron la suspensión temporal del servicio de autobuses y el despliegue de operativos conjuntos entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Secretaría de Marina y policías locales para controlar la situación.
El crimen no se limita a estos hechos de alto impacto; el robo a turistas, especialmente carteristas y asaltos en transporte público no regulado, se mantiene como un problema recurrente. La extorsión telefónica y el secuestro virtual también forman parte de las amenazas que enfrentan tanto residentes como visitantes. Las autoridades recomiendan a los turistas utilizar taxis autorizados, negociar tarifas previamente y, en caso de asalto, evitar la resistencia para minimizar daños. Pese a estas adversidades, Cabo mantiene un nivel medio de seguridad comparado con otros destinos, gracias a la fuerte presencia policial en las zonas turísticas y a la colaboración del sector hotelero.
En agosto de 2025, el Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó su alerta de viaje para México, incluyendo a Baja California Sur—donde se encuentra Los Cabos—en un nivel intermedio de riesgo.
La advertencia urge a los ciudadanos estadounidenses a extremar precauciones ante la violencia, secuestros y robos, recordando que 30 de los 32 estados mexicanos presentan algún grado de riesgo.
El pasado mes de abril unos desconocidos incendiaron tres autobuses urbanos en una zona concurrida, lo que generó pánico entre residentes y turistas y provocó una alerta de viaje por parte del gobierno de Estados Unidos.
El incremento reciente de delitos—desde homicidios hasta narcomenudeo—y la tensión causada por la actividad criminal obligan a mantener una actitud vigilante.
El gobernador de Baja California Sur ha reconocido estos focos rojos, señalando que los principales problemas se concentran en municipios distintos a Los Cabos, aunque la región no es inmune a episodios violentos. Por ello, la seguridad y la precaución siguen siendo temas prioritarios para cualquier visitante que desee disfrutar sin sorpresas desagradables este destino turístico.
En definitiva, Los Cabos sigue siendo un destino atractivo para el turismo internacional, pero los recientes episodios de violencia y las advertencias internacionales evidencian la complejidad de la realidad en el terreno. La clave para visitar este enclave sin contratiempos radica en informarse adecuadamente, seguir las recomendaciones oficiales y mantenerse alerta en todo momento ante cualquier eventualidad.
