Efecto Stalin : Israel y los Palestinos se mueren de miedo

Ese es el titulo de un articulo publicado por Ian Lustick que es profesor de Política Comparada y Relaciones Internacionales en la Universidad de Pennsylvania. El articulo fue publicado en conjunto con el Instituto de Relaciones Internacionales Leonard Davis de la Universidad Hebrea de Jerusalem.

«En la URSS se acostumbraba a aplaudir al dictador con la mención de su nombre, y aplaudir y aplaudir porque nadie tenia el valor de ser el primero que dejara de hacerlo.

En la Unión Soviética de Joseph Stalin, la mención de el gran dictador en cualquier reunión masiva traia a todos los presentes a ponerse de pie y romper en aplausos y aplausos. Esto se convertio en un problema. En su libro » El Archipiélago Gulag «, Alexander Solzhenitsyn relata el cumplimiento de una fiesta como esta. El nombre de Stalin es mencionado, y todos los presentes vez en la sala se levantan sobre sus pies y comienzan a aplaudir. Y aplaudir … y aplaudir.. .y aplaudir. Después de todo ¿quién dejara de aplaudir primero? ¿Quién se atrevería a descubrir un poco menos entusiasmo que otros por el gran líder?
Y así sigue la historia, el aplauso se prolongó durante más de once minutos. En algún momento, un gerente de la planta que esta en el escenario se detiene y se sienta. Inmediatamente todo el publico se sienta, y la reunión se reanuda. Esa noche, el director de la fábrica fue arrestado, interrogado y enviado a diez años en el Gulag, acompañado de la advertencia «Nunca seras el primero en dejar de aplaudir» .

Los politólogos llaman a esta compleja situación » equilibrio de Nash «. El término, en nombre de un matemático notable, encarna la estabilidad de un patrón de comportamiento colectivo, que es el resultado derivado de la incapacidad de quienes se encuentran en tal dificultad en conjunto para mejorar la situación a través de la conducta unilateral de alguno de sus miembros.
Dado que es imposible confiar o coordinar de antemano los cambios de comportamiento que se producen, prefieren continúar aplaudiendo( incluso si están cansados y las manos doloridas) a los riesgos inherentes en ser el primero en hacer lo que todo el mundo quiere que haya otro que haga – es decir, ser el primero en dejar de aplaudir. Así que el aplauso continúa hasta que uno hace el error fatal de tratar de mejorar la situación.
Este es el «equilibrio de Nash «en su nivel más simple, en el sentido de que cada jugador tiene exactamente la misma meta – dejar de aplaudir y continuar la reunión sin tener que ser fusilados. Sin embargo, el «equilibrio de Nash» se produce incluso cuando hay diferencias entre los objetivos específicos de los jugadores e incluso una clara asimetría de intensidad relativa.

En el conflicto Israelí- Palestino la situacion no es diferente: Cada parte desea la paz, pero no está dispuesto a ser quien corre el riesgo de que el otro «dispare» primero.
Sobre la base de este marco conceptual podemos ver las interminables rondas de negociaciones dirigidas por los estadounidenses – entre Israelíes y Palestinos hacia la «solución de dos estados».
La explicación sobre esas prolongadas negociaciones, que no dan frutos y se mueven hacia atrás y adelante en ciclos de fracasos, es que los cuatro actores principales (pero no-iguales) estan involucrados en un » equilibrio de Nash».

La intención es que cada uno de los jugadores – el gobierno de EE.UU., el gobierno de Israel, la Autoridad Palestina, y lo que podría ser llamado «la Industria del proceso de Paz » – tienen sus propias metas en este campo, que preferirían lograr en vez de negociar sin esperanza; Pero cada jugador también cree que el intento de lograr esos objetivos tendra costos más altos que seguir aplaudiendo.
De hecho, se dicen cada uno a sí mismo: » Voy a seguir fingiendo que la solución de dos estados para el conflicto Israelí – Palestino: Un estado( Israel) basado en las líneas de alto el fuego de 1948 y el otro(Palestina) en los territorios ocupados por Israel en 1967 es realmente acertada para con nuestros esfuerzos».

Los gobiernos de derecha israelíes prefieren realmente terminar con el problema palestino, y que este tema sea retirado del orden del día. Ellos preferirían tener mano libre para ampliar los asentamientos, evitar actividad económica palestina autonoma, deshacerse de los palestinos de Jerusalén oriental, y en general, la exclusión de muchos de ellos de la Ribera Occidental (Cisjordania) a través de la extorsión y el acoso. Para ellos, la continuación de las negociaciones en cualquier lugar bajo el eslogan vacío de «dos estados » en su marco oficial no es óptima pero es tolerable.
Bajo el pretexto de que existe la posibilidad de que las negociaciones si adelanten, es vista la construcción de asentamientos o su ampliación como una necesidad urgente en una epoca crucial y sirve para la gestión de la implementación de los derechos de los judíos en su patria ancestral. Mientras tanto es posible complacer y apaciguar a la mayoría israelí que parece que apoya la solución de dos estados «a cambio de una paz verdadera». Incluso a la comunidad internacional le es difícil culpar al gobierno de Israel ya que participa, después de todo,junto con representantes Palestinos, en negociaciones de paz supervisadas internacionalmente.

Presidentes estadounidenses tan diferentes como George W. Bush y Barack Obama sinceramente desean ver que las conversaciones patrocinadas por Estados Unidos ponen fin al conflicto israelí – palestino basandose en dos estados que viven lado a lado en paz, con una capital compartida en Jerusalén y que ofrecen una solución al problema de los refugiados, basada una amplia compensación y derechos simbolicos de retorno a través de una lotería.
Pero ningun presidente fue- probablemente nunca lo será- políticamente racional para ejecutar la presión necesaria sobre Israel para que haga las concesiones necesarias para lograr una paz duradera. Así que hay suficientes incentivos para perseguir otro espejismo a traves de una serie de negociaciones en torno a una solución de dos estados, incluso a costo de la repetida humillación por la exposición de debilidad en la diplomacia de EE.UU. en el tema .

Nuevas rondas de gestión de acuerdos con Israel y sus condiciones proporciona protección contra ataques del lobby israelí, mientras que la existencia misma de rondas proporciona una coartada frente a las críticas de Europa, el Tercer Mundo y y el Mundo musulmán por la politica no equilibrada de Washington en el conflicto. Así, el «proceso de paz», es utilizado por los Estados Unidos para justificar la » moderación» de ella para con Israel.

Cualquiera que haya leído los documentos de » Al – Jazeera «, las actas de las reuniones de las negociaciones entre Israel, los EE.UU. y los Palestinos desde 1999 hasta 2010, no puede dejar de estar sorprendido de que los negociadores Palestinos fueron capaces de seguir participando en conversaciones enloquecedoras sin tener un ataque al corazón como consecuencia de las tácticas dilatorias de traición de que fueron victimas.
Está claro que la Autoridad Palestina prefiere la solución de dos estados si se basa en dos estados reales. Pero con 636.000 Judios que viven al este de la Línea Verde, con el gobierno israelí otorgando sus máximas prioridades a la prevención de ese resultado, con Washington que es casi totalmente defensor de Israel, esto es claramente imposible. La unica alternativa aceptable (apenas) es continuar la farsa de negociaciones, sin avanzar en las negociaciones en sí, pero sin dejar de recaudar cientos de millones de dólares de los EE.UU. y Europa, para pagar los sueldos de los empleados de la AP, conservar el tratamiento VIP al liderazgo palestino y tener un nivel bastante decente de vida de la mayoría de los palestinos en la zona denominada A que esta bajo su direccion. Si algunos de los prisioneros Palestinos serían liberados y si Israel tendría que limitar por lo menos algo de su comportamiento desenfrenado, lo que facilitaría en algo la vida de los palestinos en las zonas B y C, mejor que mejor .

Por último, existe también la «industria del proceso de paz». Batallones de expertos, académicos, analistas financieros y los organizadores de conferencias tienen sus carreras construidas alrededor de la esperanza y el temor de que la paz basada en una solución de dos estados pueda de hecho ser alcanzada. Especulaciónes, advertencias, mapas y consejos llenan los periódicos, sitios web, blogs, y las ondas de radio. Aunque nunca reproducen el circuito conocido de antemano que lleva al fracaso de las conversaciones, el nuevo diseño de ellas, las interrupciones y retrasos durante esas conversaciones, su fracaso y así sucesivamente, asi como la creencia casi – mesiánica en la inmortalidad de la posibilidad de una solución de dos estados protege el circuito que no anima a los principales actores y a los espectadores a pensar más allá del proceso de categorización erosionado de los dos estados y de imaginar otras posibilidades, incluyendo la necesidad de descubrir la desnudez de esa opcion, lo que constantemente amenaza con detener el proceso.

Los que trabajan incansablemente en esta industria, especialmente los que apoyan la creación de dos estados, sin duda prefieren la solución del conflicto a su continuación. Sin embargo, dada la posibilidad de elegir entre muy baja posibilidad de éxito y la necesidad de desarrollar y adoptar un marco totalmente nuevo para lograr los valores de la justicia, la paz,la igualdad y la democracia en esta región, prefieren la primera opción.

Quien busque las palabras «Stalin» y «aplauzos» en YouTube encontrará que los soviéticos encontraron una solución a su «equilibrio de Nash» . Después de un período significativo de aplausos entusiastas de la audiencia que aparentan estar contentos con la apariencia de Stalin o el sonido de su nombre, suena un timbre en forma automática, y conduce al silencio inmediato, después de permitir a las masas hacinadas sentarse sin miedo a ser fusilados o enviados al Gulag. No hay una solución fácil en el caso del «proceso de paz» del conflicto palestino – israelí. Existe la posibilidad de que una de las partes, probablemente los Palestinos dejen de vitorear (aunque muchos de ellos pueden ser enviados a la cárcel o ser fusilados como resultado)pero hasta que las gastadas percepciones (pero hegemonícas) cambien, vamos a seguir oyendo no pocos aplausos».

Hasta aqui el articulo de Lustig. Me siento en la necesidad de agregar varias consideraciones personales a el. Debere «enumerarlas» para ello:

1. Como «ciudadano Americano», «Profesor», etc, Lustig se siente suficiente seguro de sus teorias como para «trivializar» (y de alguna forma «ridiculizar») temores existenciales que existen
en (y entre…) dos Pueblos que sufren de un conflicto que ya cumple cien años, y que, en forma natural no confian uno en el otro.

2. Es cierto que las direcciones politicas de ambos lados «utilizan» el conflicto, entre otras cosas, para sus intereses particulares de supervivencia. Pero tambien es cierto que, como minimo en uno de los dos lados (el Israeli) esa direccion es elegida en elecciones democraticas, despues de haber presentado sus plataformas politicas ante la ciudadania, y esta ha elegido a su direccion, supuestamente, dado que esa plataforma politica es apropiada a la idea que tiene esa ciudadania sobre la situacion real.
Si alguien considera que, desde Washington, o desde la Univ. de Pennsilvania, «sabe» mejor que quienes viven en el M.Oriente que es lo que deben hacer, esta en su derecho. Yo le propondria que se «arremangue» y venga a poner los pies en el lodo meso-oriental cierto tiempo, antes de opinar.

3. Lo expuesto en los dos puntos anteriores no quita que el titulo del articulo, asi como parte de su contenido, son acertados, pero el hecho de que alguien «analice» correctamente no aporta a la solucion final. Esta no puede ser otra que la de «Dos Estados para dos Pueblos» sean cuales sean los «parametros» finales de la solucion a la cual lleguen.
La insinuacion de Lustig (sin decirla) es que «…dado que «Dos estados» en inalcansable, hay que buscar «un» Estado…». Esta «solucion» es menos «inalcansable» (incluso moralmente) que la anterior, dado que implica o la desaparicion futura del Estado de Israel, como Pais de los Judios, por la «carrera demografica Palestina», o un «Apartheid» verdadero (al estilo Sudafricano) como consecuencia
de una represion violenta ejecutada por los Judios mas fuertes(a cuenta de los Palestinos mas debiles) para evitar esa desaparicion futura. Todo lo antedicho en medio de un derramamiento de sangre permanente en ambos lados (como en los Balcanes).

4. El hecho de que por la falta de adelanto en las negociaciones, a alguien (se llame Lustig, Kerry o Obama)»se le termina la paciencia» es problema de el. Como decia una de mis difuntas abuelas «…si ya no tiene paciencia que se vaya a la farmacia y compre otro kilogramo…».

P.D. Quisiera agregar, que me han recomendado (y he leido parte de el) un libro de Chris Mitchell, reportero de CBN en Israel, llamado «Jerusalen Dateline». Chris Mitchell (a diferencia de Ian Lustig de quien publico esta semana) reside ya hace años en Israel, y, por lo que he podido leer, esta bien «conectado» a quienes saben de que se trata.

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Autor

Shimshon Zamir

Nacido en Argentina. Vive en Israel desde 1972. Casado... tres hijas... 8 nietos. Trabajó 30 años en la industria Química Israelí, hoy pensionado. Graduado en Sociología.

Shimshon Zamir

Nacido en Argentina. Vive en Israel desde 1972.
Casado... tres hijas... 8 nietos.
Trabajó 30 años en la industria Química Israelí, hoy pensionado.
Graduado en Sociología.

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