Mónica Gastronómica

Mónica Gutiérrez-Aller García

ROCACHO, CAPRICHOS Gastronómicos a la PARRILLA

ROCACHO, CAPRICHOS Gastronómicos a la PARRILLA

 

ROCACHO se consolida en la capital como un moderno asador de referencia en el que se rinde culto al mejor producto y cuya bandera son las exclusivas carnes del templo leonés “El Capricho”, amén de atractivos arroces y pescados a la parrilla que conviven con otros ingredientes de pura tendencia.

El concepto gastronómico de ROCACHO es puro y limpio, como su nombre, que hace referencia a la roca como símbolo del origen y sustento de toda la naturaleza, centrándose en destacar, precisamente, la pureza y la esencia del producto de calidad y el poder de la brasa para extraer todo el potencial de los alimentos.

Sin duda entre su oferta sobresale la mayor selección de cortes de “El Capricho” de la capital que José Gordón cría y envejece en su finca de Jiménez de Jamuz y que está considerada como “la mejor carne roja del mundo” por la revista Time. A la brasa se ofrece la chuleta de vaca de trabajo (de 40 o de 90 días de maduración), el solomillo de buey y de vaca, entraña y hamburguesa de buey, pollo campero o chuletitas de cordero lechal burgalés. Obligatoria la cecina de buey de Gordón como entrante, una maravilla para el paladar. Exquisitos los piquillos confitados como guarnición, patatas fritas caseras o ensalada.

El sabor de estas brasas se huele en el ambiente y por su parrilla desfilan pescados como el rodaballo salvaje, el pixín, el bacalao o la merluza de anzuelo (que también se prepara en salsa verde o rebozada en tacos). Arroces y fideuás se hacen un hueco muy demandado en ROCACHO, de potente sabor, finísima capa y buen socarrat, destacando la paella del señoret y la de cigalas y alcachofas.

Sardinas marinadas sobre sofrito de tomate y pesto con parmesano, ensaladilla rusa hecha al momento o los originales rocachos de bacalao cubiertos con un rebozado Orly teñido de negro con tinta de calamar emulando al carbón como seña de identidad de la casa son algunos de los entrantes más solicitados. La parte dulce de la carta es, también, irresistible: filloas flambeadas o tiramisú hacen las delicias de los más golosos.

Una bodega vistas de hasta 50 referencias, tanto nacionales como internacionales, junto con la espectacular piedra que da nombre al restaurante y vista a la cocina, son el eje central de una decoración sin estridencias ni artificios innecesarios, como su cocina, en la que predominan los materiales nobles como el bronce y la madera, además de esa impresionante piedra atemporal. A la entrada, una terraza acristalada acogedora y luminosa, conecta el restaurante con el exterior y lo inunda de luz natural, un espacio concebido para disfrutar de una copa o picoteo de manera más informal.

ROCACHO consigue transmitir su idea principal y su proyecto: ofrecer al cliente el mejor producto preparado con elegancia, respetando el sabor natural de cada plato y subrayando la calidad de todos los ingredientes utilizados, motivo por el cual me permito recomendaros una visita que no os dejará indiferentes si os gusta comer bien, con un ticket medio sobre 60 euros.

Acceder a la web de Rocacho

 

Autor

M. Gutiérrez-Aller

Mónica Gutiérrez-Aller, apasionada por la gastronomía, por la buena mesa, por el disfrute de los aromas, sabores y colores de los platos

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M. Gutiérrez-Aller

Mónica Gutiérrez-Aller, mónica gastronómica bien podría llamarse mónica gastroMÓNIca, y con ese juego de palabras es fácil adivinar mi pasión por la gastronomía, por la buena mesa, por el disfrute de los aromas, sabores y colores de los platos.
Soy de esas personas que se sientan a la mesa para estar feliz, para compartir charla y mantel, para aprovechar los instantes que nos da la vida y simplemente dejarse llevar por las recetas elaboradas por los cocineros, pasteleros, guisanderas y chefs con todo su cariño

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