El gobierno de Bangladesh aprobó la pena de muerte como castigo por el delito de violación, una medida que llega en medio de multitudinarias protestas por la difusión de un vídeo de un acto sexual.
La decisión del Ejecutivo bangladesí es definitiva y entrará en vigor, después de que se emita una ordenanza oficial, explicó el ministro de Justicia, Anisul Haque.
“El Gabinete aprobó la propuesta para enmendar la Ley de Crueldad hacia las Mujeres y los Niños incrementando el castigo por violación a la pena de muerte o el encarcelamiento de por vida, en lugar de la anterior, que contemplaba la prisión de por vida”, dijo el ministro.
Como se recuerda, la ley disponía la cadena perpetua para los violadores, y únicamente la pena de muerte -o cadena perpetua- en caso de fallecimiento de la víctima como consecuencia de la violación o si ésta era asesinada durante la agresión sexual.
La última agresión en grupo que cambió la ley
Esta medida se anunció mientras Bangladesh continúa saliendo a protestar por la poca efectividad de las medidas para combatir el acoso sexual y la violación.
Las protestas comenzaron el pasado lunes 5 de octubre, un día después de que saliese a la luz un vídeo de una mujer violada por un grupo de hombres en el distrito sureño de Noakhali.
Aunque el suceso tuvo lugar a principios de septiembre, el vídeo, que se volvió rápidamente viral y que un tribunal ordenó retirar de las redes sociales, había sido compartido el día antes del inicio de las protestas por uno de los acusados.
El superintendente de Policía de Noakhali, Alamgir Hossain, reveló a Efe que, hasta el pasado viernes 9 de octubre, arrestaron a un total de 10 hombres relacionados con el caso, cuatro de los cuales confesaron ante un tribunal su participación en la agresión sexual.
Sin embargo, los manifestantes aseguran que «No exigíamos la pena de muerte. Queríamos que el Gobierno enmendara las leyes de una manera que garantizara la justicia para todas las víctimas», afirmó a Efe Arif Noor, miembro del grupo cultural Udichi.
Noor indicó que, a pesar de esta decisión del Gobierno, continuarán su protesta contra la violencia sexual.
Según el grupo de derechos humanos Ain O Salish Kendra, 975 mujeres fueron violadas en Bangladesh entre enero y septiembre de este año, 208 de ellas en grupo.
De entre las víctimas, 43 murieron después de la violación, mientras que otras 12 se suicidaron.
Por su parte, Amnistía Internacional denunció la semana pasada que solo el 3,5 % de los casos presentados entre 2001 y julio de 2020 bajo la Ley de Prevención de la Opresión contra Mujeres y Niños habían dado lugar a sentencias judiciales, y solo el 0,37 % resultaron en condena.

