El exdiputado europeo Javier Nart ha lanzado una de las críticas más contundentes sobre la crisis migratoria que ha desbordado Ceuta. En el programa Todo es Mentira de Cuatro, el abogado y político no se cortó a la hora de diagnosticar el fondo del problema: el “buenismo” que, según él, está conduciendo a España a una situación de extrema gravedad.
Nart fue claro y directo:
“El extranjero que entra en el territorio, fuera de las partes normativas y correctas, tiene que ser expulsado, y el país tiene que recibirlo; y si no lo recibe, lo que no puede recibir es solidaridad de la UE. Y hasta ahora lo que tenemos es buenismo, que nos lleva a un problema muy grave”.
Con esta frase, el exparlamentario resumió su visión sobre cómo debe actuar un Estado soberano ante entradas irregulares masivas como la que ha sufrido la ciudad autónoma.
El contexto de sus palabras no puede ser más crítico. Tras la entrada de decenas de miles de personas en Ceuta, con decenas de muertos, comercios cerrados, vecinos aterrorizados y una ciudad al borde del colapso, Nart aprovechó para señalar que España está pagando las consecuencias de años de políticas basadas más en la buena voluntad que en la defensa efectiva de las fronteras. Para él, la falta de expulsiones firmes y de exigencia real a los países de origen —especialmente Marruecos— ha generado un efecto llamada que ahora resulta casi incontrolable.
El exdiputado también se refirió al aislamiento de España en la Unión Europea. Mientras Giorgia Meloni pedía la suspensión temporalmente el espacio Schengen para proteger a Italia, al que se sumaron Finlandia y ofrecía apoyo a España solo si se recuperaba el control de las fronteras. El Gobierno de Pedro Sánchez es visto como un problema en la región. Según Nart, el prestigio de España en la UE “nunca ha estado tan bajo”.
Su mensaje es nítido: o se recupera el control efectivo del territorio y se aplica la ley sin complejos, o el buenismo seguirá generando problemas cada vez más graves. En su opinión, un país que no es capaz de expulsar a quien entra de forma irregular pierde no solo seguridad, sino también el derecho a exigir solidaridad europea.
Las declaraciones de Javier Nart se suman a las críticas que, desde distintos ámbitos, están cuestionando la gestión del Ejecutivo en esta crisis.
Con un lenguaje directo y sin concesiones, el exeurodiputado ha puesto el dedo en la llaga: el problema no es solo la invasión de Ceuta, sino la mentalidad política que la ha permitido y que, si no cambia, seguirá produciendo las mismas consecuencias.