DOS AÑOS DESPUÉS DEL SECUESTRO, LOS REHENES SERÁN LIBERADOS ESTE LUNES

Israel da luz verde al Plan de Paz en Gaza y Trump anuncia que viajará a Oriente Próximo

Entre los cautivos todavía vivos están los gemelos Ziv y Gali Berman, soldados y amigos desde la infancia

Netanyahu con el Gobierno de Israel
Netanyahu con el Gobierno de Israel. PD

Todo puede descarrilar, pero a estas alturas el éxito de Donald Trump es clamoroso.

A dos años del ataque del 7 de octubre, las familias de los rehenes israelíes en Gaza navegan entre la esperanza y el desasosiego.

Liran Berman, hermano mayor de los gemelos Ziv y Gali Berman, secuestrados aquel fatídico día, expresa el sentir general: “Estamos más esperanzados que nunca, pero hasta que no estén aquí, no estaremos tranquilos”.

El Gobierno de Israel aprobó un plan mediado por EE.UU. para la primera fase de un cese al fuego en Gaza.

Sin embargo, aún no está claro si el primer ministro Benjamin Netanyahu ha ordenado al ejército detener todos los combates, porque ayer, tras morir de un balazo un sargento israelí, las tropas de la IDF eliminaron a un grupo de terroristas de Hamas, elevando a 27 el número de fallecidos en la jornada.

Donald Trump anunció que los rehenes serán liberados el próximo lunes y martes e y que viajará a Oriente Próximo para marcar este momento crucial.

EE.UU enviará 200 soldados a la región para supervisar el cumplimiento del acuerdo junto a tropas de Egipto, Qatar, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.

“Ningún soldado estadounidense entrará en Gaza”, aseguró un funcionario de la Casa Blanca.

El acuerdo incluye la liberación de todos los rehenes, la retirada militar israelí a un punto acordado, que dejará de momento más de la mitad de la Franja en su poder y la liberación de centenares prisioneros palestinos, todos con sangre en sus manos.

Los terroristas de Hamas exigen una “declaración formal” de fin de la guerra antes de liberar a los rehenes, pero sus posibilidades de imponer nuevas condiciones parecen mínimas, una vez que hasta sus financieros del Golfo amenazan con quitarles el apoyo.

Antecedentes y contexto actual

El secuestro masivo de civiles y soldados israelíes por parte de Hamas el 7 de octubre de 2023 desató una guerra que ha dejado un saldo trágico de miles de muertos, desplazados y un profundo trauma colectivo en ambos lados. Desde entonces, las pláticas sobre un intercambio de rehenes han sido discontinua, con avances ocasionales seguidos de retrocesos drásticos. El último acuerdo relevante tuvo lugar en enero y permitió la liberación de algunos cautivos, aunque fracasó antes de alcanzar una segunda fase. Desde febrero, las familias no han tenido confirmación visual directa sobre el estado de sus seres queridos; solo informes de inteligencia sugieren que están vivos.

La presión internacional ha crecido considerablemente. Países árabes, actores regionales y la administración estadounidense han intensificado sus esfuerzos para alcanzar un acuerdo definitivo. Trump, que ha estado activamente involucrado en la mediación, ha instado tanto a Israel como a Hamas a sentarse a dialogar. Según fuentes cercanas a las familias afectadas, esta vez se percibe un contexto diferente: “Es la presión más unánime desde el principio para poner fin a la guerra y liberar a todos los rehenes”. Sin embargo, persiste el escepticismo. Las partes han estado cerca antes y las expectativas han sido defraudadas.

Los rehenes: rostros tras las cifras

Entre las más de cien personas aún retenidas en Gaza se encuentran historias como la de Ziv y Gali Berman, gemelos, amigos desde pequeños y soldados del Ejército israelí (IDF). Su situación pone rostro al dolor humano detrás de las estadísticas. Nacieron juntos, crecieron juntos, se alistaron juntos y fueron capturados juntos. Su hermano mayor, Liran, ha dedicado los últimos dos años a luchar por su liberación, convirtiéndose en portavoz del sufrimiento y esperanza compartidos por muchas familias.

La incertidumbre respecto a su estado es constante. La última vez que se les vio con vida fue en febrero durante un breve periodo en que algunos rehenes fueron liberados. Desde entonces solo hay informes indirectos: “Desde febrero tenemos información: están vivos, son fuertes, son supervivientes”, dice Liran. Sin embargo, la falta de contacto directo incrementa la angustia. Para estas familias, cada día es una montaña rusa emocional entre la esperanza por un acuerdo inminente y el miedo a otra decepción.

Claves del nuevo plan

El plan respaldado por Israel contempla varias fases:

  • Alto el fuego temporal: Una tregua inicial que permita la salida segura de civiles y facilite la entrada de ayuda humanitaria.
  • Intercambio escalonado: Liberación progresiva de rehenes israelíes a cambio de prisioneros palestinos.
  • Reconstrucción y normalización: Compromisos para iniciar la reconstrucción de Gaza y avanzar hacia una solución política más estable.

Una novedad significativa es el rol activo que desempeña Trump como mediador. Su equipo ha conseguido compromisos públicos del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, además de incrementar la presión sobre Hamas para aceptar el acuerdo. No obstante, el grupo armado palestino sigue siendo el principal obstáculo. “Hamas podría haber terminado con esto el 8 de octubre liberando a todos los rehenes”, recuerda Liran Berman. Aun así, hay un atisbo mayor de optimismo entre las familias; sin embargo, nadie se atreve a dar nada por seguro.

Impacto humano y geopolítico

La prolongada cautividad ha transformado radicalmente la vida cotidiana de las familias afectadas. Muchas lidian con sentimientos profundos de culpa e impotencia. “Vivo con la culpa por no haber estado allí el 7 de octubre”, confiesa Liran Berman. “Yo puedo abrir la nevera cuando quiero; ellos no”. Esta experiencia personal refleja una realidad colectiva: el conflicto no solo separa territorios sino también vidas enteras.

En términos geopolíticos, un posible acuerdo podría tener repercusiones significativas:

  • Relaciones regionales: Un alto el fuego facilitaría pasos hacia la normalización entre Israel y ciertos países árabes.
  • Estabilidad interna: En Israel hay una enorme presión social para resolver cuanto antes la situación con los rehenes; el Gobierno sabe que su supervivencia política depende en parte del éxito en este ámbito.
  • Futuro de Gaza: La reconstrucción del enclave palestino es impensable sin una tregua duradera; el plan incluye fondos internacionales destinados a infraestructuras esenciales.

Perspectivas y riesgos

Aunque hay más optimismo en comparación con meses anteriores, los riesgos son palpables:

  • Fragilidad del proceso: Cualquier incidente militar o atentado podría romper este frágil entendimiento.
  • Desconfianza mutua: Israel exige garantías sobre su futura seguridad; Hamas condiciona cualquier avance a concesiones políticas.
  • Presión internacional decreciente: Si las negociaciones se prolongan demasiado tiempo, es probable que la atención global se desvíe hacia otras crisis.

Para las familias afectadas lo único claro es el tiempo perdido. “Les prometo que seré tío de sus hijos”, dice Liran Berman refiriéndose a sus hermanos. “Haré lo que sea necesario, cueste lo que cueste”. Su testimonio encapsula el deseo compartido por cientos atrapados en una tragedia que trasciende fronteras.

El mundo está atento para ver si esta vez las palabras se transformarán en acciones concretas. Mientras tanto, tanto en Israel como en Gaza, las vidas siguen suspendidas ante un acuerdo que parece estar más cerca… pero aún no lo suficiente.

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