El Ministerio del Interior también sostiene que el asalto militar a la planta permitió liberar a 685 empleados argelinos y 107 extranjeros
Entre los islamistas que tomaron la planta gasística de Tigantourine, cerca de In Amenas, en el sureste Argelia, había dos ciudadanos canadienses.
Mientras continúan el recuento total de víctimas y la búsqueda de los desaparecidos, fuentes militares han revelado que se han encontrado los cuerpos de dos «terroristas» de nacionalidad canadiense en el lugar.
Argel ha apuntado que los terroristas —que llegaron desde Libia, según el ministro de Comunicación, Mohamed Said— eran de seis nacionalidades diferentes.
Varios de los rehenes liberados ya habían declarado que había secuestradores que hablaban con acento «norteamericano«, y que la mayoría parecían conocer bien las instalaciones.
Algunos medios, como el diario británico Daily Telegraph, apuntan a la posibilidad de que hubiera trabajadores del complejo entre los terroristas, citando fuentes de la seguridad argelina.
Los facinerosos islámicosllegaron en pequeños grupos desde Libia,la frontera está a un centenar de kilómetros.
Eran cerca de 40 hombres, de seis nacionalidades pero dirigidos por un argelino y se habían dado cita a las puertas de la instalación gasística.
Iban fuertemente armados y no dudaron en disparar y asesinar a sangre fría -primero a un guardia argelino y después a seis japoneses- para imponerse a los más de 800 empleados de la planta.
El terrorista Mojtar Belmojtar, escindido de Al Qaeda y fundador en diciembre de la célula Los que firman con su sangre, reivindicó este 20 de enero de 2013 la operación a través de la agencia de prensa mauritana ANI.
Anunció que es la primera «de una serie de ataques contra los cruzados», es decir, contra los occidentales.
La confusión sobre las cifras de fallecidos, los pormenores del secuestro y los detalles de la intervención militar ha sido una constante desde el inicio de la crisis.
Las cifras proporcionadas hasta el momento por el Gobierno argelino hablan de al menos 32 secuestradores abatidos, y de cinco capturados con vida.
El Ministerio del Interior también sostiene que el asalto militar a la planta permitió liberar a 685 empleados argelinos y 107 extranjeros.
Mientras se aclara la situación, el Ejército ha bloqueado los accesos a la planta de Tigantourine y no permite acercarse a periodistas ni fotógrafos.

