¿Un giro histórico o una quimera peligrosa?

Donald Trump propone por sorpresa que EEUU «tome el control» de Gaza

Un plan para reubicar a los palestinos y rehacer la Franja como "la Riviera de Oriente Medio"

Gaza, Netanyahu y Trump
Gaza, Netanyahu y Trump. PD

Un anuncio que sacude la geopolítica mundial.

Por sorpresa.

Donald Trump lanzó este 4 de febrero de 2025 una de las propuestas más controvertidas de su presidencia: Estados Unidos «tomará el control» de Gaza, reubicará a sus dos millones de habitantes en países vecinos y transformará el territorio en un centro económico y turístico.

El plan, anunciado junto al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, incluye:

  • Reasentamiento forzoso de palestinos en Egipto, Jordania y «otros lugares».
  • Ocupación militar estadounidense de Gaza («si es necesario enviaremos tropas»).
  • Reconstrucción del territorio como «la Riviera de Oriente Medio», con inversiones en empleo y vivienda.

Trump justificó la medida argumentando que Gaza es «un sitio de demolición» tras 15 meses de guerra: «No creo que la gente deba regresar. Allí solo encontrarán muerte».

Netanyahu sonríe, el mundo se crispa

La reacción del líder israelí fue reveladora: sonrisas cómplices y elogios a una idea «histórica». Para su base ultranacionalista —que lleva años pidiendo la expulsión de palestinos—, el plan es un sueño cumplido. Itamar Ben-Gvir, exministro de Seguridad, celebró en X: «Donald, esto parece el inicio de una gran amistad».

Pero el escenario internacional es otro:

Rechazos clave

Declaraciones

Egipto y Jordania

«No aceptaremos un éxodo palestino».

Arabia Saudí

«Violaría los derechos legítimos del pueblo palestino».

UE

«Inviable y contraria al derecho internacional».

Hamas

«Una burla enfermiza».

En Washington, el plan divide: republicanos como el secretario de Estado Marco Rubio lo apoyan («Hagamos a Gaza hermosa otra vez»), mientras demócratas como Chris Van Hollen lo tachan de «limpieza étnica encubierta».

Tres problemas (y una ironía)

  1. Legal: La propuesta choca con:
    • El Estatuto de Roma (1998), que tipifica el desplazamiento forzoso como crimen de lesa humanidad.
    • La Carta de la ONU, que prohíbe la adquisición de territorio por la fuerza.
  1. Práctico: Ni Egipto ni Jordania —países con historial de tensiones con refugiados palestinos— están dispuestos a acogerlos.
  2. Estratégico: Expertos como Brian Katulis (Middle East Institute) señalan que «no hay un plan real, solo ocurrencias».

La ironía: Trump, que en 2016 criticaba las «aventuras nation-building» de sus predecesores, ahora propone el proyecto de ingeniería social más ambicioso desde Irak 2003.

Gaza: Un polvorín de 58 km²

Para entender la magnitud del anuncio, conviene recordar:

  • 1967: Israel ocupa Gaza tras la Guerra de los Seis Días.
  • 2005: Retirada unilateral israelí. Hamas gana elecciones al año siguiente.
  • 2007: Bloqueo israelo-egipcio tras la toma de poder de Hamas. El 63% de gazatíes depende de ayuda alimentaria.
  • 2023-2025: Guerra tras el ataque de Hamas del 7-O. 61.700 palestinos y 1.195 israelíes muertos.

Trump no mencionó cómo reconciliar su plan con 40 resoluciones de la ONU que reconocen Gaza como parte de un futuro Estado palestino. Tampoco explicó cómo financiaría un proyecto que, según analistas, requeriría billones de dólares y décadas.

¿Juego de negociación o delirio imperial?

Hay dos lecturas posibles:

  1. Teoría del farol: Trump inicia con una postura extrema para después moderarla y presentarse como conciliador.
  2. Revival colonial: La idea evoca prácticas del siglo XIX, cuando potencias europeas rediseñaban fronteras a su antojo.

Datos preocupantes:

  • El plan recuerda propuestas de Jared Kushner (yerno de Trump) para «limpiar Gaza» y explotar su costa.
  • Arabia Saudí —clave para cualquier paz regional— ya advirtió que no normalizará relaciones con Israel sin una vía a dos Estados.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído