EL HOMBRE, ENTE SINGULAR
El hombre, ente singular,
Es un náufrago flotante
En un piélago inquietante
(Porque es medio irregular
—Arguye el gran angular—).
A ingrávidas u onerosas,
Más o menos poderosas,
Influencias sometido,
Prefiere lo prometido
A las ondas procelosas.
Ángel Sáez García
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