EL ETERNO RETORNO NO ES TAN MALO
CUANDO LE HALLAS LA GRACIA AL PUÑETERO
El sábado pasado me reuní con casi todos (qué difícil resulta juntar a la totalidad de los miembros o componentes de un coro o grupo humano, el que sea) mis alumnos de Creación Literaria para celebrar el cumpleaños de uno de ellos, Javier Arnedo, “el Cuba”, en una bajera del algasiano barrio de La Paloma (que el común de los lugareños o mortales conoce por La Paz). Y, ante la insistencia machacona de varias/os de ellas/os en lo concerniente o tocante a cuál iba a ser el asunto sobre el que versaría o tendrían que escribir la próxima pieza literaria, accedí a darles, qué pereza, sí, y qué pesadez, el tema. Abrí el periódico que llevaba doblado dos veces, bajo la axila izquierda, EL PAÍS, al azar y leí en la página 47: “NADIE SABE NADA”, en la que se anunciaban nuevos programas radiofónicos del así mentado, conducidos por Andreu Buenafuente y Berto Romero, a partir de ese día, sábado 21 de febrero, a las 12 horas, en el punto del dial de la cadena SER.
Bueno, pues, ayer, de los 14 trabajos presentados, como es mi inveterada costumbre, tras las correspondientes lecturas de los mismos por sus respectivas/os autoras/es, les aduje mis razones por las que consideraba y entendía que el mejor de ellos, sin duda, era el que llevaba la firma de Javier Cascán, titulado “De Nadie nadie supo nunca nada”, que decía en los pocos párrafos que contenía (conviene seguir la recomendación certera del aforismo 105 del “Oráculo manual y arte de prudencia”, de Baltasar Gracián), tres, así:
“En cualquier grupo humano, siempre cabe hallar un donnadie (femenino, masculino o no binario) que, como, una de dos, o se tiene por el dios Apolo o por nadie, basta que hables un rato con ella o él, para que te sientas alguien, si antes de comenzar a charlar con el sujeto en cuestión tú te sentías nadie o nada.
“Está claro, cristalino, que el eterno retorno no existe, pero si la Noche de Reyes del próximo año comienza a parecerse a la de este año y tiene lugar en el mismo sitio que este, me empezarán a entrar serias dudas al respecto, ya que, si el espacio y el tiempo se iteran y, además, se repiten idénticos sucesos a los que acaecieron este año en la bajera de Rosa y Ángel, puesto que volveré a guardar en mi memoria las mismas anécdotas recordadas, acaso sea pertinente empezar a valorar posibilidad de replantearme la existencia del eterno retorno, al constatar que la pescadilla que se muerde la cola es, si no la misma, idéntica, parecida. ¿Qué pensaríamos si nos ocurriera tres cuartas partes de lo propio que a Bill Murray, Phil Connors, en ‘Atrapado en el tiempo’, que fue el título con el que se estrenó en España el filme norteamericano ‘El día de la marmota’?
Si el año que viene, el 27, durante la Noche de Reyes, saludo el último al más alejado del grupo, a mi tocayo Ángel, que deja de empuñar el cuchillo jamonero que sostiene con su diestra para estrechar la mía, y luego sigue a lo suyo, cortar finas lonchas del pernil, que deposita con orden sobre un plato, y luego me fijo en que tiene una servilleta de papel entre los dedos, apretándoselos, en la que advierto manchas de sangre, índice de haberse herido y le pregunto lo obvio, ¿te has cortado?; y él me responde esto: ‘Sí, es que soy un tipo cohibido’, no apocado o tímido, sino cohibido, volveré a pensar que el eterno retorno existe y que acaso yo sea el donnadie sobre el que nadie nunca supo nada”.
Javier Cascán.
Emilio González, “Metomentodo”.
Nota bene
Me veo en la obligación de anotar en esta Nota bene que mi amigo y heterónimo Emilio González, “Metomentodo”, es un mendaz de marca mayor cuando escribe literatura de ficción; nada anormal o ilógico; otro tanto me sucede y, asimismo, su anagrama, me seduce, a mí.
La página 47 de EL PAÍS, me consta, de manera fehaciente, la utilizó para escribir el primer borrador de su pieza literaria, pero, como tiene una imaginación desbordante, hasta yo me creí que era verdad cuanto contaba en su texto en prosa, hasta que encontré entre sus papeles la evidencia que demuestra su embeleco.
Ángel Sáez García