Las ventosidades de Willy Toledo

Dicen que acaban de echarle mano a Willy Toledo porque no se había presentado ante el juez. Ante el juez tenemos que presentarnos todos si nos llama. Sí, sí, es un coñazo y nunca se sabe lo que va a salir ni cómo vas a salir. Es como la declaración de la renta: no hay más cataplines que hacerla y arriesgarse a ver qué pasa. Una tabarra que nos diferencia de la ley de la selva.

Porque a este personaje famoso por… (a ver antes era actor, pero ahora… ¿qué hace?) le han detenido no por blasfemar, algo que todavía no ha sido juzgado, sino por no presentarse ante el juez, como me pasaría a mí, a mi vecino o a cualquier ciudadano. Pues eso, como la declaración de la renta.

Dice ampararse en la libertad de expresión para ofenderme, para ofender mis sentimientos, la parte más noble que hay en mi manera de ver la vida. La libertad de opinión y de expresión es básica, fundamental, sin ella no hay libertades, hay que defenderla. Pero tiene, ha de tener, sus límites, no puede ser una manga ancha para ofender a nadie. Por encima de la libertad propia está el respeto a la de los demás, por ejemplo a mi libertad de conciencia; la libertad, todas las libertades, limitan necesariamente con los demás; mis derechos con los de los demás.

La libertad de expresión, de opinión, de… de lo que usted quiera no puede servir para ofender a los demás. Aún recuerdo un viaje en avión en el que mi compañero de asiento ventoseaba escandalosamente, quizá fuese su libertad pero invadía mis pituitarias. También Willy Toledo ventosea cuando no debe y por eso el juez reclama su presencia. De momento no, no, no es por ventosear contra Dios.

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Pedro de Hoyos

Escribir me permite disfrutar más y mejor de la vida, conocerme mejor y esforzarme en entender el mundo y a sus habitantes... porque ya os digo que de eso me gusta escribir: de la vida y de los que la viven.

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