España entroniza a sus dos más grandes ladrones
Afortunadamente puedo escribir en este periódico. No crean ustedes que es poca satisfacción que haya miles de lectores que le sigan a uno cada mes, aunque antes que esa satisfacción está el desahogo. Escribir es, entre otras cosas, desahogarse en público, lo que seguramente me ahorra muchos euros en sicólogos. A veces la actualidad me