Hace 30 años los españoles volvieron al colegio. Algunos para volver a ser niños y todos para volver a ser libres. Desde entonces hemos aprendido muchas cosas a través de un camino que no ha sido siempre placentero. Sonrisas y lágrimas para una nación que fue un ejemplo para el mundo. En Periodista Digital charlamos con Pilar Cernuda, periodista que empezó su carrera en 1972 cuando el régimen de Franco dada sus últimos pasos.
Pilar narra como un tiempo antes de las elecciones ya existía una opocisión firme al régimen de Franco en el Partido Comunista y en la figura de Isidoro (Felipe González). A González se le empezaba a conocer en los mentideros de Madrid.
Hubo muchos antes y después lo meses previos a las meses previos a las elecciones. Amnistía para los presos, la legalización del partido comunista…
EL MITO
Siempre se ha dicho que la Transición española es un ejemplo de cómo se deben hacer las cosas. Para Pilar Cernunda, aunque reconoce que es un período muy mitificado
Fue un ejemplo porque se cambió de una dictadura a una democracia en muy poco tiempo.
Asimismo, destaca el importante papel jugado por Don Juan Carlos que “sabía muy bien con quién tenía que contar y no se equivocó».
23-F
El golpe de estado de 1981 fue uno de los mayores traspiés de la época de la transición. Sin embargo, como explica Pilar Cernuda,
El ruido de sables era cada vez más estrepitoso. El 23–F se veía venir. Pero ahí estaba el Rey.
Los españoles aguantamos la respiración hasta que el Rey salió en televisión. Fue él quien dio la cara en un momento en el que el Gobierno estaba secuestrado.
POLÍTICOS EJEMPLARES
A pesar de las muchas cosas que separaban a los distintos representantes de las fuerzas políticas, explica la periodista, en las cuestiones clave eran un solo hombre. “Esa fue la grandeza de la Transición”.
Podían hablar Carrillo y Fraga en el mismo idioma.
Sin embargo, Pilar Cernuda echa de menos aquel espíritu de la Transición en los políticos de ahora.
