
Miguel Pato (PD)-. Un mal año para el sector financiero en general, annus horribilis para el que fuera uno de los prebostes entre los grupos de comunicación de habla hispana. Tras desvalorizarse un 79’5% en lo que va de año, el grupo dirigido por Juan Luis Cebrián llega a la Junta General de Accionistas del próximo viernes con una profunda llaga en su salud económica.
Las acciones del grupo de comunicación se han desplomado un 78,3% desde aquel 20 de diciembre de 2007, y tal caída no puede atribuirse a los avatares de la Bolsa porque la de Prisa supone casi el doble que la registrada en el parqué español (el Ibex retrocede desde la misma fecha un 42,11%). Y es, además, la quinta mayor. Sólo las inmobiliarias Afirma, Colonial y Renta Corporación y la empresa de renovables Solaria han sufrido bajadas superiores. Los títulos de Prisa cerraron el viernes a 2,82 euros, con lo que la capitalización de la compañía se ha reducido a tan sólo 618 millones de euros.
Varias de sus filiales no están pasando por su mejor momento. La situación más tensa se percibe en su red de televisiones locales, Localia, que tiene sobre su cabeza un incierto cierre ya anunciado. Incierto pues aun no se ha puesto fecha para el cese las emisiones que éstas continúan normalmente.
Pero lo que atormenta a los inversores que se dan cita este viernes en la Junta General de Accionistas es la incertidumbre que se ha generado en torno a Digital Plus. Una fuerte plataforma audiovisual de cuya venta se podrían aligerar los 5000 millones de euros de dueda que arrastra Prisa.
Pero esto es sólo la punta de un Iceberg que se derrite ante la imposibilidad de Juan Luis Cebrián de encontrar el camino correcto para evitar alguna situación insostenible.
