(PD).- Dos policías bromean ante el cadáver de un mono con un par de balas en el pecho: «Tendrán que encontrar a alguien para que escriba la próxima ley de estímulo». Lo que en cualquier otro lugar no dejaría de ser una viñeta más o menos cómica, en EEUU ha desatado la polémica.
Y es que las connotaciones hacia Obama y su política económica son evidentes, al menos para los sectores afroamericanos estadounidenses. Al Sharpton, ministro bautista y activista por los derechos civiles no tiene dudas de la intencionalidad de la caricatura del New York Post y la califica de «problemática, al menos dados los históricos ataques racistas contra los afroamericanos sobre que son iguales a los monos».
Las críticas también han llegado a los estamentos políticos. Leroy Comrie, concejal de Nueva York, que ha recibido varias llamadas de votantes enfurecidos, ha expresado su oposición a dicho dibujo.
El difundir una caricatura tan violenta y racista es un insulto a todos neoyorquinos. Este fue un hecho desafortunado en el que un ser humano fue gravemente dañado, no una oportunidad de mostrar una retórica peligrosa.
La caricatura, que el periódico defendió como una parodia de la política de Washington, muestra a un policía disparando contra un mono, riéndose de un tiroteo real contra un chimpancé mascota en Connecticut esta semana.
Para el editor jefe del New York Post, Col Allan, se trata de «una parodia clara» y critica el «oportunismo» de Sharpton.
Se ríe de los esfuerzos de Washington por revivir la economía. Nuevamente, Al Sharpton se muestra a sí mismo como un publicista oportunista.
Independientemente de la intencionalidad de la viñeta en concreto, la prensa neoyoquina coincide en que dados los perjuicios de los blancos hacia los negros durante la segregación, cuando eran comparados con monos, el diario debería pedir disculpas.
