El vídeo censurado por Mediaset en Mitele Plus, tras ser emitido en Todo es mentira de Risto Mejide este pasado lunes 27 de febrero, en el que la voz en off del programa se ríe de Borja Prado con frases como: “Que alguien le diga al caballero, por favor, que esto no es un funeral. Qué paso, qué solemnidad… seguimos”. No es una simple casualidad, ni un simple error sin intención.
La estrategia de la venganza comenzó a tomar forma cuando el grupo que preside Borja Prado lanzó hace unos días un nuevo código ético que afecta directamente a la línea de flotación de ‘Sálvame’, producido por La Fábrica de la tele, creadora también de Todo es mentira. Era un primer paso por tratar de recuperarse de la debacle de audiencias en el que vive inmerso Mediaset, cuyo canal principal, Telecinco, permanece desde hace más de un año por detrás de Antena 3.
Ante este impacto en las ya de por sí escasas audiencias de ambos programas, y que se ven irremisiblemente abocados a la desaparición, La Fábrica de la tele ha utilizado sus armas para contraatacar como mejor sabe: riéndose del protagonista de la noticia, pero lo grave es que, en este caso, el sujeto de la misma no es otro que el nuevo jefe máximo en España del grupo audiovisual italiano de Pier Luigi Berlusconi.
Porque, realmente, a nadie se les escapa que el rostro de Borja Prado es lo suficientemente conocido, sobre todo dentro de su propia casa, como para situarle “por error” en el entorno más íntimo del PP, tras acudir a la celebración del cumpleaños de José María Aznar, lo que le marca claramente a nivel político. A esto se añade que va acompañado de comentarios jocosos, cuando no, despreciativos hacia Prado. Sólo había que ver su cara mientras era grabado a la entrada del evento.
La venganza se sirve en plato frío, y si es doble, entra en la categoría de gélido, eso sí: con muchas risas.
Ahora habrá que esperar las consecuencias de esta temeridad, de este duelo que han planteado en directo, con cámaras y focos, desde La Fábrica de la Tele a la nueva dirección de Mediaset. Van a tener trabajo los italianos y, especialmente, Borja Prado y Alessandro Salem.

