El Tribunal Supremo ha dejado en suspenso que José Luis Ábalos declare ante la Comisión del Senado del llamado caso Koldo.
Este 7 de enero, el magistrado Leopoldo Puente, ha denegado la autorización para que el ex ministro actualmente en prisión en Soto del Real, comparezca este jueves ante la comisión de investigación sobre la trama de mascarillas. Aunque Ábalos firmó la citación el 30 de diciembre, el juez ha considerado que la solicitud fue demasiado apresurada, ya que no permite escuchar a Fiscalía, defensa ni acusaciones populares antes de tomar una decisión.
Con mayoría absoluta en la Cámara Alta, el PP decidió convocar esta comisión durante enero –un mes inhábil– y citó a Ábalos para las 10:00 horas del 8 de enero, bajo la presidencia del popular Eloy Suárez. La portavoz senatorial Alicia García defendió que todo se hizo «en tiempo y forma». Tenían la intención de interrogarle sobre contratos adjudicados sin concurso durante la pandemia, así como sobre su exasesor Koldo García y el controvertido encuentro con Delcy Rodríguez, vicepresidenta venezolana, a quien se le había prohibido entrar en España. Sin embargo, Puente notificará su denegación a la Presidencia del Senado por un cauce rápido, lo que podría allanar el camino para una nueva solicitud con más tiempo de antelación.
Esta resolución llega en un momento crucial para Ábalos, quien se encuentra en prisión preventiva desde el 27 de noviembre enfrentando cargos como organización criminal, cohecho y malversación. La Fiscalía solicita 24 años de prisión para él, junto con Koldo y el empresario Víctor de Aldama; se espera que el juicio oral comience en los primeros meses de 2026. A pesar de su situación, Ábalos mantiene su acta como diputado por Valencia y ha solicitado al Congreso recuperar su sueldo y derechos hasta que la Sala II del Supremo resuelva su recurso contra la prisión provisional, cuya vista está programada para el 15 de enero. Acusa a la Mesa –controlada por PSOE y Sumar– de actuar con precipitación el 10 de diciembre, vulnerando así la separación de poderes.
Antecedentes de una trama que salpica al sanchismo
La operación Delorme destapó comisiones millonarias relacionadas con contratos de mascarillas por un total de 54 millones de euros durante los momentos más críticos de la pandemia. Se acusa a Ábalos, en su calidad de ministro, de haber encubierto irregularidades a cambio de favores, teniendo a Koldo como intermediario. Santos Cerdán, actual secretario de Organización del PSOE, declaró en libertad provisional en diciembre ante esta misma comisión. El PP considera a Ábalos «la llave de la caja fuerte del sanchismo», tal como expresó García, y tiene previsto ampliar las investigaciones sobre rescates a aerolíneas como Plus Ultra y Air Europa a través de SEPI, con posibles conexiones venezolanas tras la detención de Maduro.
Puente ha criticado que el Senado enviara esta petición el 30 de diciembre, un día inhábil judicialmente hablando, lo cual dificulta una «imprescindible audiencia previa». A pesar de tener esa opción disponible, Ábalos no solicitó comparecer telemáticamente para evitar así su traslado desde Soto del Real –sería su primera salida desde su ingreso–. Existen precedentes: Luis Bárcenas declaró por videoconferencia en 2021 desde esa misma cárcel ante la comisión Kitchen; mientras que el yihadista Mohamed Houli Chemlal fue llevado engrilletado al Congreso en 2025.
¿Qué pasará ahora con la comisión y Ábalos?
La negativa no es definitiva. El juez invita al Senado a volver a presentar su solicitud con más plazo para deliberar adecuadamente. Esto permitiría equilibrar el deber parlamentario con el derecho penal a no autoincriminarse. Mientras tanto, el PP mantiene su agenda: enero sigue siendo clave para avanzar en la comisión Koldo, aunque esto les cause frustración. El Gobierno guarda silencio al respecto; sin embargo, los ecos del caso resuenan ya en un año electoral que promete ser intenso.
Las posibles repercusiones políticas son palpables. Este bloqueo judicial debilita las ofensivas populares pero también prolonga las miradas críticas hacia el PSOE. Si decide declarar ante la comisión, Ábalos podría optar por acogerse al derecho al silencio según anticipa su defensa. En cuanto al Congreso, su lucha por recuperar derechos parlamentarios tensa aún más las relaciones dentro de la izquierda: La Mesa suspendió su sueldo invocando el artículo 21 del Reglamento pese a tener un recurso pendiente.
Para ilustrar cómo han gestionado situaciones similares:
| Compareciente | Año | Comisión | Formato | Contexto |
|---|---|---|---|---|
| Luis Bárcenas | 2021 | Kitchen | Videoconferencia | Tesorero PP recluido en Soto del Real |
| Mohamed Houli Chemlal | 2025 | Congreso | Presencial y engrilletado | Yihadista |
| Santos Cerdán | 2025 | Koldo Senado | Presencial | En libertad provisional |
| José Manuel Villarejo | Varios | Diversas | Presencial | Tres ocasiones |
Esta tabla ofrece un panorama sobre cómo ha actuado el Parlamento ante investigados similares.
Si se autorizara un traslado presencial para Ábalos requeriría escolta penitenciaria, generando así gran expectación mediática. Curiosamente, esta citación coincide con una crisis venezolana: recordemos que Delcy Rodríguez se reunió con él y Koldo en Barajas en 2020 pese a tener prohibido entrar a España debido a sanciones europeas. Además, es probable que se convoque a José Luis Rodríguez Zapatero en una futura comisión sobre rescates relacionados con aerolíneas vinculadas al chavismo. Mientras tanto, Ábalos pasó las Navidades tras las rejas; es su primera experiencia carcelaria como aforado. Datos interesantes: firmó la citación desde prisión sin solicitar comparecer telemáticamente; apostaba por lo presencial pese al revuelo generado.
Adicionalmente: El PP habilitó enero exprés rompiendo así con una tradición donde este mes suele ser inhábil salvo que haya mayoría suficiente. Puente es un juez clave que apura plazos pero prioriza las garantías procesales frente a presiones políticas.
Ramificaciones más allá del Senado
El caso Koldo no es un asunto aislado; conecta contratos sanitarios con influencias dentro del Ministerio de Transportes e involucra directamente al núcleo duro del PSOE. Ábalos exige ahora a Francina Armengol, presidenta del Congreso, reconsiderar lo que califica como suspensión «indebida», argumentando que daña nuestra democracia. Si el Supremo confirma su prisión provisional el próximo 15 de enero podría poner en peligro su acta.
En cuanto al Senado, fue informado sobre esta citación mediante Instituciones Penitenciarias. La comisión está investigando «todas las operaciones del Gobierno relacionadas con Koldo», abarcando desde contratos para mascarillas hasta concesiones diversas. Con frustrada esta sesión programada para mañana, es posible que el PP reagrupe fuerzas hacia febrero.
Entre curiosidades destaca que Ábalos es el primer exalto cargo socialista potencialmente enfrentado a un juicio rápido debido a este escándalo. La UDEF y un juzgado madrileño están examinando SEPI por rescates valorados en mil millones destinados a Plus Ultra –con vuelos hacia Venezuela– y Air Europa. Todo esto coincide además con la captura reciente de Maduro lo cual aviva sospechas sobre favores cruzados entre ambos lados del Atlántico. Y hay un toque irónico: mientras el PP clamaba por «abrir la caja fuerte», fue precisamente el Supremo quien decidió cerrarla temporalmente mediante un auto debido a esa “premura”. Datos interesantes para reflexionar: Bárcenas tardó años en declarar; mientras tanto Ábalos ya genera tanto ruido solo tras 42 días tras las rejas.
Ábalos demanda igualdad: ¿por qué sí se permitió comparecer a Cerdán pero no le permiten hacerlo? El juez responde utilizando tecnicismos legales; sin embargo, queda claro que este debate sobre poderes está servido.
