Una chapucera de campeonato.
Sin embargo, Carlos Dávila, en su tribuna en OkDiario, va más allá.
Asegura que la ministra de Igualdad, Irene Montero, es mucho más que una simple analfabeta y que, en el fondo de todo, no es ella la responsable única de que haya entrado en vigor la perversa ley del ‘solo sí es sí’.
Para el periodista del diario de Eduardo Inda, el culpable máximo es Pedro Sánchez por dejar hacer y deshacer a su socio en el Gobierno, los de Unidas Podemos:
Y no se culpe de la última, la derivada maléfica de la ley del sólo sí es sí, sólo a la pobre secuaz Irene Montero. No. No es ni siquiera analfabeta, ella es directamente ágrafa, y perversa como toda buena comunista que se precie. La chapuza que está devolviendo a la calle a los violadores o a los agresores sexuales más repulsivos corresponde a todo el Gobierno social-leninista y muy concretamente a su presidente, Pedro Sánchez Castejón, ahora revestido de coco loco en Bali.
Dávila tiene claro que quien espere que Sánchez va a poner de patitas en la calle a Montero pierde el tiempo:
Ya se ha repetido por activa y pasiva que hasta el Consejo del Poder Judicial advirtió de las brutales consecuencias que tendría la aplicación del bodrio en cuestión. No se le hizo el menor caso; es más, la ágrafa señora Montero descalificó el aviso juidicial con el ninguneo de que “no es vinculante”. Y llegado a este punto, este cronista pregunta: ¿pagará con su dimisión la interfecta por la chapuza que ha perpetrado? De ninguna manera, y saben la razón: ella no depende de la voluntad del mentiroso Sánchez. Los podemitas del Gobierno son autónomos, de forma que no pueden ser removidos por el que, en teoría, es su jefe.

Subraya que el objetivo del presidente socialcomunista es intentar dejar asentadas unas leyes que son, directamente, para echar a correr:
Ahora mismo lo que está haciendo y ordenando es correr a toda prisa para dejar asentadas las leyes más procaces, los proyectos de ingeniería social que tienen un sólo fin: convertir a España en una república confederal, antirreligiosa y colonialista, ni siquiera la federal y laica de facto que describió hace unas fechas la presidenta de Madrid, Isabel Diaz Ayuso. En eso está; va a por todas (es lo único en lo que no engaña) y esas “todas” consisten en transformar a este país en un patio de monipodio donde mandan los delincuentes de todo jaez, desde los barreneros del orden constitucional o, como se está comprobando, los facinerosos más repugnantes, violadores de niños y mujeres incluidos.
Resalta que la chapuza de Irene Montero, consentida por Sánchez, va a deparar una considerable salida de presos condenados por delito sexual y que ahora, por mucho que los voceros del régimen salgan a esgrimir que la ley se pueda cambiar, no se puede revertir a golpe de varita mágica el esperpento de Igualdad:
Ahora, comprobado el efecto pernicioso del adefesio presuntamente legal, se han apresurado sus voceros a anunciar, sin pestañear, sin que se les caiga su pétrea cara de verguenza, que van a modificar la sustancia de la ley. Pues bien, ¿saben lo que ocurrirá en tanto eso no suceda? Pues fácil, que nuestras prisiones se vaciarán de todos los gánster del sexo que han cometido las peores abyecciones que nadie decente se pueda imaginar.
Concluye metiéndole un chute de espabilina a la sociedad española ante las atrocidades de los miembros del Gobierno socialcomunista:
En román paladino, lo que han conseguido en un sólo mes es que esta infame ley del sólo sí es sí, se haya plasmado en un pasaporte para la libertad de la peor escoria de nuestra sociedad. Son chapuceros, sectarios y analfabetos: ¿cuánto tiempo tarderemos en darnos cuenta de que también son matarifes de la democracia y la libertad? La necrosis de las acomodaticia España les permite las mayores atrocidades. Luego, cuando no las impidamos, nos pondremos a gimotear como novicias.

