Es para miccionar y no echar gota.
El Gobierno balear de la popular Marga Prohens se traga sin rechistar una cacicada de su antecesora, la socialista Francina Armengol, por la que varios profesionales de la sanidad autonómica se ven abocadas a buscarse las lentejas lejos de las islas.
El asunto, tal y como cuenta el digital ‘OkDiario‘, es que los médicos de Ibiza que tienen aprobado el concurso oposición celebrado a principios de 2023 pero que no cuentan con el certificado de catalán que exigía el anterior Ejecutivo, del PSOE, se quedan finalmente sin plaza.
Y es que el PP, que manda ahora en Baleares, se parapeta en cuestiones burocráticas para no corregir lo que es una auténtica injusticia y un despropósito a todas luces. Además, el esperpento es de tal tamaño que el propio Gobierno de Prohens viene a reconocer que se está cometiendo una injusticia, pero que tienen las manos atadas y no pueden hacer más que contemplar el curso de los acontecimientos.
Lo paradójico del asunto es que una de las primeras medidas adoptadas por el PP fue la de eliminar el requisito del catalán para todo el personal sanitario con la intención de poder captar a los mejores profesionales y fidelizar a los que ya están trabajando.
Lo chocante es que esa medida no incluyó a los médicos de Ibiza, ya que cuando se realizó el concurso oposición se modificaron las bases para incluir la exigencia de tener acreditado el nivel B2 de catalán, algo que inicialmente no se había incluido por la necesidad perentoria de contratar a médicos en esa isla ante la falta de profesionales.
La realidad es que en las bases iniciales de la convocatoria realizada por el anterior Ejecutivo balear para la convocatoria de plazas sanitarias no figuraba el requisito del catalán. Se había eximido de esta exigencia ante la emergencia que había en Ibiza por falta de profesionales.

De hecho, la inclusión del catalán como requisito y no como mérito se hizo nada más y nada menos que por razones electoralistas.
El sindicato independentista Stei y la organización también separatista Obra Cultural Balear mostraron su indignación por que no se exigiera de inicio del catalán y presentaron un recurso.
Y ante la proximidad de las elecciones de 2023, Armengol no quiso tener enfrentamientos con quienes posteriormente podrían garantizarle cuatro años más en el Gobierno balear e impuso el catalán como requisito imprescindible, aunque muchos de los aspirantes no fueron debidamente informados del cambio.
Viendo el tamaño de la cacicada, Prohens podría perfectamente ‘rearbitrar’ la situación para restablecer a los profesionales sanitarios de Ibiza en sus puestos, pero todo parece indicar, a tenor de su contestación a los perjudicados, que prefiere zamparse cual ensaimada la cacicada de Francina Armengol.

