Desvergonzado panegírico en su homilía de la SER

Gabilondo tilda de «gran hombre» a Semprún; ¿se imaginan ese calificativo a un ex nazi de carné?

¿Esa es la idea que tiene el movimiento 15-M de regeneración democrática, el Soviet Supremo?

Gabilondo tilda de "gran hombre" a Semprún; ¿se imaginan ese calificativo a un ex nazi de carné?
Jorge Semprún y José María Aznar.

Me pierde la ingenuidad. Admito que ha habido veces que, durante milésimas de segundo, me he planteado que quizá los medios de izquierdas crean en lo que dicen, aunque estén equivocados; que hay buena intención, ya que no acierto. Pero ni eso. Mienten, y saben que mienten.

Jorge Semprún ya ha ascendido a los cielos. Los rojos muertos pasan siempre al santoral, sin procesos de canonización previa, y en el caso de sus biografías podemos olvidarnos de sutilezas y tecnicismos entre lo autoritario y lo totalitario. El padre Gabilondo se encarga de su desvergonzado panegírico en su homilía de la SER. “Cuando muere un gran hombre…”, empieza el reverendo. Me pregunto cuántos personajes merecerían el calificativo de “gran hombre” con tan escasos méritos si, además, hubieran militado en el Partido Nacional Socialista o hubieran escrito encendidos versos a Hitler. Semprún lo hizo con Stalin, si bien acabó como consejero de Sogecable, por esas cosas de la vida.

EXCEPCIÓN SINIESTRA

El comunismo mató, empobreció, encarceló y oprimió a muchas más gente que el nazismo y durante mucho más tiempo. Pero el comunismo tiene bula. Eso es lo que entiendo por dominio cultural totalitario del izquierda. Y esa es una de las razones por las que no puedo creer en la buena intención de su prensa. Las protestas por la biografía de Franco en nombre de la verdad histórica suenan hoy especialmente huecas. Once páginas le dedica ‘El País’ al conmilitón de Prisa. ‘De mortuis nihil nisi bonum’, ¿no?

Como suena hueco todo el entusiasmo desplegado por ‘Público’ en torno a las acampadas y sus propuestas. Ya hablamos el otro día de las 21 que recogía el diario de Roures y de cómo todas menos las cuatro últimas se dan, precisamente, en un país tan rojo, tan rojo como Estados Unidos. En su página de ayer –el 15-M ya tiene asegurada, como poco, una página ‘in saecula’ en ‘Público’–, “Del kilómetro cero al Congreso”, se destaca un pequeño recuadro, “Los 80 años de un líder improvisado”. El octogenario en cuestión se aclara en la página web: Francisco Román Otero ha militado en todos los partidos a la izquierda del PCE que ha habido en España. “¡Ese hombre sí nos representa!”, cuenta ‘Público’ que gritaban al oírle en Sol. Entonces, ¿esa es la idea que tiene el movimiento 15-M de regeneración democrática, el Soviet Supremo, el Gulag? Qué pena de jóvenes tan viejos.

Son de izquierdas, ergo son buenos y tienen derecho a todo. La derecha ha montado marchas y manifestaciones abrumadoras, llenando avenidas y plazas, con cientos de miles contra el aborto, contra el terrorismo. La izquierda ha levantado la ceja con gesto de asco, ha rebajado cuanto ha podido los números y ha replicado, con razón, que una manifestación, por multitudinaria que sea, no puede cambiar las leyes, que para eso están las urnas. Hoy eso se ha olvidado. Hoy son ‘los nuestros’, y cada grito vale por mil votos. En “Una mirada al 15-M”, el movimiento no es “ni marginal, ni violento, ni apolítico” y “ofrece claras propuestas de regeneración cívica”. Que se lo pregunten al camarada Román; tiene unas “propuestas de regeneración” clarísimas.

“El Gobierno exige al PP que no cuestione las cuentas públicas”, titula ‘Público’. Los verbos no tienen precio. No lo pide: lo exige. No denunciar, sino meramente cuestionar. ¿Se imaginan a Aznar ‘exigiendo’ a Almunia que no ‘cuestione’ sus cuentas?

Mentiras. No ‘falsedades’, sino mentiras. Porque saben que es falso. Como este antetítulo en un presunto ‘reportaje’ de ‘Público’ titulado “Otras alfombras que no escondían nada irregular”, a saber: “Sembrar dudas sobre el Gobierno anterior, técnica recurrente del PP”. ¡Oh, vamos, chicos de ‘Público’, podéis hacerlo mucho mejor! ‘Sembrar dudas sobre el Gobierno anterior’ es ‘técnica recurrente’ de cuantos partidos han llegado al poder, siempre y en todas partes. No pueden fingir que el PSOE de Zapatero no lo ha hecho hasta que le ha dolido la boca.

‘ARGUMENTUM AD AZNARUM’

Se hace de todo menos pensar y se habla siempre sin escuchar. Por eso debatimos a partir de caricaturas, tan lejos de todo pensamiento, de toda racionalidad como se pueda desear. Que piensen ellos. Eso permite construir un retrato de la izquierda que no es un conjunto aproximado de medidas para construir la vida en sociedad, sino una identificación con lo bueno, lo honrado y lo inteligente. Así, ya me dirán qué vamos a dialogar.

En “La utopía se queda en Sol”, por ejemplo, Manuel Saco, en ‘Público’, define la izquierda como “todo lo que [no] coincida con el retrato robot de la trayectoria vital de algunos iconos de la derecha, como José María Aznar”. En época de don Carlos Marx, se entiende, Aznar era un ente de razón previsto por el partido para definir la izquierda. Por lo demás, si, digamos, adelgazar el Estado es de derechas, ¿significa eso que Hitler y Mussolini eran de izquierdas? No me parece mal, pero no estoy muy seguro de que fueran a aceptarlos; después de todo, de genocidas ya va la izquierda bastante bien servida.

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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