Chelo García Cortés estaba siendo entrenada para convertirse en una gran superviviente en el plató de ‘Sálvame’. Kiko decidió ponerle a prueba, quitandole su móvil y escondiendolo, argumentando que no podría usarlo en la isla. Al final esta situación no le hizo ninguna gracia y mostró su enfado diciendo:
Pues ahora mismo me voy del plató y quiero mi teléfono.

Tras las quejas de la colaboradora, finalmente Matamoros tuvo que salir en defensa de su director ya que Chelo le había quitado el movil como venganza. Todo terminó con una serie de reproches que se subsanaron con el diálogo.
