Pablo Motos abandona el plató de 'El Hormiguero' tras una broma de Amaia y Alfred
A explotar eléxito, mientras dure que da la impresión de que será mucho.
Hacía mucho tiempo que una entrega de El Hormiguero no duraba tanto. A las 23.25 terminó la visita con la que Amaia y Alfred fueron a divertirse al programa de Antena 3.
La adorable pareja de concursantes de Operación triunfo está en plena gira de compromisos mediáticos, dándose baños de multitud allá donde van, y obviamente tenían que pasar por el programa diario más visto de la televisión española.
Son las estrellas del momento y en la cadena lo saben. Por eso les ha dado igual que hayan salido de un programa de la competencia (del que han hablado abiertamente) o que se haya prolongado 40 minutos más allá de lo que decía la programación.
Amaia y Alfred visitaron este lunes el plató de El Hormiguero en plena promoción de la canción con la que representarán a España en el festival de Eurovisión.
La pareja de concursantes de OT 2017 acaparó toda la atención de los espectadores otorgando a Pablo Motos el tercer mejor dato de la historia del programa.
El presentador entrevistó a los cantantes repasando cómo fue su paso por la Academia del talent de TVE y hablando de cómo están gestionando el impresionante éxito que ha tenido la nueva edición del concurso.
Sin embargo, uno de los momentazos de la conversación llegó cuando Motos preguntó a ambos cómo se enamoraron el uno del otro.
«Esto dijimos que no, que ya está. Ya lo hemos hablado antes con Jorge Salvador (productor del programa)», dijo Alfred torciendo el gesto.
«Bueno, si no os apetece hablarlo, no lo hablamos», respondió el valenciano, que insistía en preguntar al catalán que es lo que más le gusta de Amaia.
«No, en serio«, volvía a decir Alfred.
«No, ya está, ya está», añadía Amaia mientras la tensión aumentaba en el plató.
«¿Podríamos hablar de música, no?», le preguntaba enfadado Alfred al tiempo que Motos lo aceptaba y les preguntaba por su cantante favorito.
En ese momento, Amaia interrumpió al presentador haciéndole ver que se trataba de una broma.
La cara de Pablo Motos era un poema y los invitados rompieron a reír, mientras este se levantaba después del mal trago que les acababan de hacer pasar.
«Todo tiene un límite. Ahora seguid vosotros haciendo el programa», decía entre risas el comunicador mientras simulaba que abandonaba el plató.
