Este 30 de diciembre de 2020 era un día muy grande para Jesús Cintora. El presentador podemita estaba nervioso.
Después de un mes y medio de emisiones en directo en el mediodía de TVE con ‘Las Mañanas de Cuatro’ -perdón, con ‘Las cosas claras’-, por fin Cintora ha podido recibir a su máximo ídolo y, curiosamente, a quien le ha colocado ahí: el vicepresidente Segundo Pablo Iglesias.
Porque imagínense que el podemita estuviera visitando alguna residencia, o arreglando algún asunto de los que le competen según su cargo público… Muy difícil, es más común verle en un plató de televisión, donde se mueve con gusto, o viendo alguna serie, o inmiscuido en algún lío judicial. De todo eso sabe mucho Iglesias.
Pues solo un día después del publirreportaje que se hizo a sí mismo Pedro Sánchez para alucine de todos los españoles, habrá pensado su segundo de facto que también era buen momento para dejarse ver por su programa de cámara. Y no defraudó.
La primera pregunta de Cintora fue para que Iglesias se explayara con su opinión republicana sobre la Corona, sobre Felipe VI y demás:
Con todo el respeto, cuando hablamos de Juan Carlos I no hablamos de cuestiones éticas. Esto son asuntos presuntamente de una enorme gravedad, y aquí parecería grave delitos que no se pudieran investigar por la inviolabilidad. Esto abre un debate sobre la propia Monarquía y sobre cómo podemos mejorar nuestra democracia.
Y en la siguiente intentona trató de entrar el entrevistador en terreno pantanoso; la pandemia del coronavirus y la gestión de Iglesias y del Gobierno. Ya saben, camino de los 80.000 muertos a la espalda de su gestión. Para ello, Cintora utilizó la técnica de poner ojitos de cordero degollado y suplicar una autocrítica de su invitado:
– La pandemia… ¿Haría algún tipo de autocrítica con la pandemia? Decenas de miles de muertos, la economía parada, la preocupación, cientos de muertos cada día…
– Claro que sí, un gobierno nunca puede ser arrogante ni autosuficiente. Nos hemos enfrentado al año más difícil de la historia de nuestro país desde la Guerra Civil, a una crisis sanitaria que ha producido muchísimos muertos, y a una crisis económica y social. Ojalá hubiéramos sabido algunas cosas que sucedieron después y hubiéramos podido reaccionar antes y hacer algunas cosas mejor. Con todo, yo quiero poner en valor algunas de las cosas que hemos hecho y en el pasado no se hicieron…
– En su debe cuál sería el principal… Digamos lastre… Porque ustedes están al frente del Gobierno… ¿Cuál sería lo que más le pesa?
– Me hubiera gustado que hubiéramos sabido lo que iba a ocurrir.
Pues ahí tienen ‘la autocrítica’. Y Cintora chitón. Obedeciendo.

