El desalojo de los gerifaltes del bipartito gallego costará un ojo de la cara

(PD).- Se van con el riñón bien cubierto. Los funcionarios que han ocupado altos cargos en la Xunta con el bipartito disfrutarán en su retorno a su actividad profesional del sobresueldo que los tres grupos parlamentarios pactaron en el 2007, y que garantiza una retribución anual que, de acuerdo con el nivel que tengan reconocido, oscilará entre 3.500 y 14.419 euros.

De entrada, la llegada del nuevo Gobierno del PP implicará la destitución automática de 143 altos cargos actuales, entre los que figuran los 14 miembros del Ejecutivo, 74 directores y secretarios generales y 54 delegados provinciales. La misma tesitura afecta al personal de gabinete, con 184 contratados a dedo que cesarán en sus puestos cuando lo haga el presidente o conselleiro que los nombró, según informa La Voz de Galicia.

Además de esas 327 personas, una treintena de gerentes de centros hospitalarios del Sergas serán relevados por el Gobierno entrante. Pero la purga en los cargos de confianza de la Xunta no se detendrá ahí. Otros 235 funcionarios del nivel 30 (subdirectores generales, interventores delegados y asesores jurídicos) son candidatos a engrosar una nómina de ceses que, en función de la criba que aplique el Ejecutivo de Feijoo, podría sobrepasar las 500 personas.

Con ese criterio, incorporado a la reforma de la Lei da Función Pública 13/2007, un funcionario que haya sido alto cargo y que pertenezca al cuerpo de subalternos de la Administración (niveles 10, 12 y 14) percibe anualmente a través del complemento de destino entre 13.125 (si es de nivel 14) y 14.419 (nivel 10) euros más que un compañero en su mismo puesto. Si es un profesor de secundaria el que ocupó un alto cargo, en su retorno a las aulas el plus le reportará unos ingresos por complemento de destino superiores en 9.121 euros a los del resto de docentes. El sobresueldo más modesto es el de los funcionarios de nivel 30, el más alto en los cuerpos generales de la Administración, a los que el plus garantiza 3.564 euros al año. Aunque la Xunta minimiza con esta cifra su repercusión, en realidad ese importe alcanza en las escalas inferiores un máximo de 14.419 euros.

Podrán solicitar ese plus la mayoría de los 143 altos cargos que cesarán automáticamente, y que en buen número llegaron a la Xunta procedentes del ámbito de la docencia universitaria. Pero también podrán acogerse al complemento retributivo los presidentes de los organismos autónomos e incluso diputados con carrera funcionarial que no renueven sus escaños en O Hórreo. La nómina de los potenciales beneficiarios de esa paga, entre los afectados por el relevo en la Xunta, superará con holgura las 150 personas. Según divulgó Presidencia hace unos meses, 122 ex altos cargos de la Administración ya perciben ese sobresueldo.

Uno de los asuntos pendientes que deberá tratar el Parlamento que se constituirá el próximo miércoles es la iniciativa legislativa popular promovida por la central nacionalista CIG para suprimir el plus, que pese a estar avalada por 19.000 firmas ningún grupo quiso apadrinar.

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