El PP presidirá el Parlamento vasco y apoyará a Patxi López

El PP presidirá el Parlamento vasco y apoyará a Patxi López

(PD).- Será la primera vez en la historia que un miembro del PP presida el Parlamento Vasco. Los populares todavía no han anunciado quién será la persona que asumirá el cargo. En las últimas semanas se había especulado con la posibilidad de que lo hiciera Laura Garrido. La decisión se hará pública el próximo lunes.

Todos los presidentes de la Cámara Vasca hasta el momento han formado parte de partidos nacionalistas, a excepción de Jesús Eguiguren, que ocupó dicho puesto entre los años 1987 y 1991.

La mayoría constitucionalista, en virtud del resultado del 1 de marzo, hará posible un vuelco que, más allá del nombramiento de Patxi López como próximo lendakari y del hecho -también sin precedentes- de que un diputado del PP ostente la Presidencia del Parlamento debe traducirse en una profunda transformación de las estructuras de poder tejidas durante décadas por el PNV.

Lo que está en juego es mucho más que un cambio de Gobierno, porque el mandato de las urnas obliga al PSE a una nueva manera de hacer política basada en los principios y en un comportamiento orientado de manera decidida a la profundización en las libertades.

Ese es el gran reto: reconstruir los pilares rotos de una sociedad quebrada en la que nunca ha existido una democracia plena.

No será sencillo, porque desde su posición relevante en la Cámara de Vitoria, el PNV -la fuerza política más votada en las pasadas elecciones- tratará de tensar la situación, que será aprovechada presumiblemente por los «brazos políticos» de ETA para radicalizar aún más su mensaje. Asistiremos sin duda a una exhibición diaria del ya clásico victimismo nacionalista y a la demonización del Estado como estrategia de acoso y derribo del nuevo Gobierno vasco.

A eso se enfrenta Patxi López, que debe tener claro que la legislatura que afronta será dura, pero que puede marcar un punto de partida irreversible que haga posible el verdadero y definitivo cambio, también en términos sociales, de una Comunidad largamente abducida por el doctrinario nacionalista.

Es por eso que el PP -colaborador necesario e indispensable para el anhelado cambio político en materia de libertades, educación, política lingüística, sanidad y medios de comunicación- habrá de estar vigilante para que su voto se traduzca en una verdadera transformación de todo un código de valores sociales.

Lealtad por lealtad -no hay otra fórmula- PSE y PP se enfrentan, cada uno desde su responsabilidad, a una de las más apasionantes aventuras políticas de los últimos treinta años: revertir las estructuras del régimen que está a punto de expirar. Pocas veces el mandato de las urnas tuvo que ver tanto con la libertad.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído