A Rajoy le sale una china en el zapatero en Baleares

A Rajoy le sale una china en el zapatero en Baleares

(PD).- Las aguas parecen bajar un poco más calmadas en el Partido Popular. Pero el río se ha desbordado ahora en Baleares. El alcalde de Calviá, el segundo municipio más importante de la isla, reclama al presidente del PP una profunda renovación del partido en Baleares. Considera inaceptable que los ‘populares’ en las islas no defiendan el español y las libertades como sus colegas vascos.

Carlos Delgado Truyols se ha dirigido en una «carta abierta» a Mariano Rajoy.

«Quizá me recuerde. Soy el alcalde de Calviá, el segundo municipio en población de Baleares y el primero desde el punto de vista turístico. Y, por ello, en la práctica soy el presidente de la institución más importante de las Islas Baleares en las que gobierna el Partido Popular, ya que, tanto en el Gobierno autonómico como en el Consejo Insular de Mallorca, como en el Ayuntamiento de Palma, gobierna en la actualidad el hexapartito, es decir, el pacto de todos los partidos contra el PP».

El alcalde de Calviá aclara que «el motivo que me ha impulsado a escribir esta carta, dejando bien claro por enésima vez que mi única aspiración política es cumplir el resto de mi legislatura como alcalde y que mi horizonte personal se vislumbra ya en breve fuera de la actividad pública, es hacerle llegar mi opinión sobre la dificilísima situación que atraviesa el partido en Baleares, así como manifestarle mi absoluta convicción de que ésta únicamente puede ser solucionada mediante la fijación, desde lo más alto de la jerarquía del partido, de unos principios y directrices claros y comunes para toda España».

Y, en la carta publicada por el diario El Mundo, entra en materia:

«Pienso que han sido tres los motivos que han llevado a la situación actual del PP en Baleares. El primero, el espectáculo que estamos dando con los variados casos de corrupción del último Gobierno popular presidido por Jaime Matas, tras su fulgurante desaparición de la vida política, tema éste que merece una amplia reflexión pero que no es objeto de la presente carta. El segundo, la ausencia de un rumbo fijo, de una ideología y de unos principios claros.Y el tercero, la falta de renovación de todas las personas que llevan demasiados años en la primera línea política y que ya no tienen ninguna credibilidad.

Señor Rajoy, llevamos muchos años defraudando a nuestros simpatizantes y potenciales votantes en Baleares, y las consecuencias de dicha inexplicable actitud no han hecho más que comenzar a padecerse.Hemos llegado a un punto en el que puedo afirmar con rotundidad que, si no rectificamos ya, el partido en Baleares no tiene ningún futuro, algo de lo que, sin duda, se beneficiarán otros partidos, como UPyD».

Según Delgado Truyols, «estos diáfanos principios en materia de derechos y libertades que le han permitido al partido recuperar Galicia y participar en el histórico cambio constitucionalista en el País Vasco no rigen para el Partido Popular de Baleares.Peor aún, toda la normativa que ha permitido la conculcación de derechos y libertades, como la Ley de Normalización Lingüística y el Decreto de Mínimos en la enseñanza, ha sido impulsada, redactada y aprobada por nuestra formación. La tremenda irrupción de lo que hoy se denomina fascismo catalanista y que ha conseguido que Baleares sea en la actualidad una autonomía monolingüe -que ha expulsado el castellano del uso oficial- no ha precisado crear un marco jurídico nuevo, sino que se ha limitado a utilizar el marco jurídico que irresponsablemente creó el PP balear».

Concluye:

«Y aprovecho la ocasión para decirle que si su intervención es imprescindible desde el punto de vista regional en Baleares, también y sobre todo, lo es a nivel nacional. Sobre usted recae la responsabilidad de marcar unas líneas comunes al partido en todas las comunidades autónomas. Sobre usted recae la responsabilidad de marcar clarísimamente la idea de España que va a defender el PP. Sobre usted recae la responsabilidad de establecer cual debe ser la postura frente a los nacionalismos. Y sobre usted recae la responsabilidad de decidir si vamos a reformar la Constitución para que el Estado recupere o controle determinadas competencias, como la educación, que nunca debieron ser cedidas. Y esa postura debería ser la misma en Madrid, en Galicia, en Cataluña, en el País Vasco, en Baleares y en toda España.

En resumen, presidente, la situación actual exige un líder nacional que, sin complejos y por el bien de España, haga renacer la ilusión en la sociedad y lidere un nuevo Partido Popular que marque unos principios irrenunciables uniformes y defienda su cumplimiento hasta el último rincón de nuestro país. Lamentablemente, hasta este momento, eso no ha ocurrido».

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