Parece ser que Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, tiene memoria selectiva y no recuerda lo que dijo en el pasado cuando eran otros los políticos que sufrían los escraches y no ella. El 15 de junio de 2019 la líder de En Comú sufrió los insultos de un grupo de independentistas al grito de «puta, guarra, zorra». Un hecho condenable venga de donde venga e independientemente a la persona a la que vaya dirigido. Sin embargo, ha tenido que ser Toni Cantó el que a través de Twitter le haya recordado a Colau sus palabras cuando relacionaba estos insultos con la «dignidad democrática»:
Esa interpelación es una práctica profundamente democrática que se hace en muchos países de nuestro alrededor, no solo en América latina. Se hace en Holanda y EEUU por ejemplo, y lo extraño es que aquí los diputados estén tan alejados de la realidad, están tan blindados frente a la ciudadanía que sea extraño que la ciudadanía les interpele y les invite a dialogar.
Cuando @AdaColau defendía los escraches y acosos, hablaba de «dignidad democrática».
Cuando ella misma sufre los escraches del nacionalismo catalán, rompe a llorar.
La persecución no es tan sencilla hasta que la sufres en carne propia, ¿verdad, Colau? pic.twitter.com/EYCwUrRNL3
— Toni Cantó (@Tonicanto1) 18 de junio de 2019
Este tuit se producía después de que Colau se echara a llorar durante una entrevista en RAC1 lamentando el escrache que había sufrido. Pero Colau debería saber que cualquier ataque debe ser condenado independientemente de la persona a la que vaya destinado.

