La Junta de Andalucía ha declarado la guerra a toda esa maraña de burocracia que durante décadas, el socialismo andaluz, en su afán de tener todo atado a su gusto y que pudieran hacer y deshacer sus «cacicadas a tutiplén» fue tejiendo y que hacía una misión casi imposible para el emprendedor y cualquier inversor interesado en la Comunidad.
El Vicepresidente Marín señaló en una reunión con empresarios que «el objetivo es hacer que Andalucía sea más competitiva y más atrayente para todos aquellos que quieren invertir su dinero para generar riqueza y empleo en nuestra tierra».
Se trata del decreto ley de mayor envergadura aprobado en la comunidad en los últimos 40 años: agiliza 21 leyes y seis decretos e incluye un centenar de medidas entre simplificación de procedimientos, eliminación de barreras o modificación de tasas, «ha sido un trabajo muy intenso por parte de todas las consejerías implicadas pues estamos hablando de uno de los decretos de mayor envergadura en los 40 años de nuestra autonomía».
La intención con la aprobación de este decreto es que Andalucía se convierta en la comunidad referente a la hora de la inversión en España con menos leyes, más operativas y más actuales, lo que garantiza que en Andalucía se ha tomado la senda sensata para que el futuro sea esperanzador sobre todo mirando hacia atrás y acordándose de ese socialismo que ha sumido durante décadas a Andalucía a la cola de todas las listas macro de la Unión Europea, donde lo único que realmente ha sido insuperable es el grado de «mamoneo» y de «apesebramiento» llevado a cabo por la izquierda.

