El alcalde de Sevilla se ha convertido en el favorito del presidente del Gobierno socialcomunista, el calamidad que habita la Moncloa, Pedro Sánchez, para ocupar el trono socialista en Andalucía.
Juan Espadas, ya ha enseñado la patita y no ha descartado la posibilidad de optar a ser el candidato socialista a la Presidencia de la Junta, aunque dice que no participará en ese debate hasta que «llegue el momento», ya que está «centrado» en la alcaldía de Sevilla.
La batalla en el PSOE andaluz está a punto de comenzar, pese a que la «guerra de guerrillas» lleva tiempo instalada en las redes sociales y en las sedes del PSOE, que «echan humo» los unos contra los otros, donde las diferentes facciones socialista se arrean con saña desde hace meses.
Desde Moncloa, dejaron nítido a Susana Díaz las ganas que tienen de que «de un paso atrás» como Iceta en Cataluña, ofreciéndola un trono en el Senado, garantizándola una placentera vida, que por ahora, Díaz ha rechazado.
Sánchez, al igual que le pasó a Díaz en su momento, ha infravalorado la fuerza que tiene la ex presidenta de la Junta en Andalucía y aunque ahora, la fuerza parezca muy desigual y parezca que se encuentra como un cervatillo frente a un lobo, ya veremos como queda el PSOE de Sánchez cuando la crisis económica nos abofetee a todos con fuerza inusitada y tenga que comenzar a gestionar de una vez la economía en España y acometer las reformas necesarias que desde la UE le obliguen a realizar, que lo mismo lo de ZP se queda en un chiste y es entonces cuando puede que llegue el momento de la puntilla de Díaz a su sanchidaz.
Igualmente, desde el Partido Popular Andaluz, Toni Martín, ha señalado que “es de risa escuchar a Susana Díaz habar de supervivencia” cuando ella sabe “perfectamente que dentro de unos meses dejará de ser secretaria general del PSOE andaluz, porque en su partido no paran de moverle la silla”.
En este sentido, Martín aseguró que “da vergüenza ajena” escucharla hablar de supervivencia política cuando todo el mundo de su partido, de dentro y fuera, “sabe que su esperanza de vida política no llega al final de esta Cuaresma”

