Albert Rivera: "Si irse de concierto es agenda cultural, irse de tapas es agenda gastronómica"

La Moncloa ni siquiera recogió en la agenda oficial de Pedro Sánchez su escapada al concierto de los ‘Killers’

La vicepresidenta intentó colar la asistencia del presidente al FIB como un acto oficial, que entraba en la 'agenda institucional'

La Moncloa ni siquiera recogió en la agenda oficial de Pedro Sánchez su escapada al concierto de los 'Killers'
Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez, a su llegada en avión oficial al concierto que la banda estadounidense "The Killers", en Benicasin. EF

El aeropuerto de Castellón abrió expresamente para recibir al avión oficial en que iban de juerga Sánchez y su comitiva, todos a cuenta del sufrido contribuyente

Quien la clavado y en todo lo alto ha sido Albert Rivera. Ante la justificación de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, que dijo tratarse de «agenda cultural», el líder de Ciudadanos consideró que «si irse de festival es agenda cultural, entonces irse de tapas es agenda gastronómica».

Ciudadanos pide conocer el coste del viaje, el consumo de combustible y la huella de carbono que ha provocado. Y lo mismo pide el PP, mientras Podemos, los socios independentistas catalanes del PSOE y sus amigos del PNV y los proetarras, gyardan silencio sonrojados.

Con una caradura que asusta, Carmen Calvo sostuvo este 23 de julio que el concierto de «The Killers» entraba en la «agenda institucional» del presidente.

«Tuvo agenda institucional todo el día, y por la noche fue al FIB como si se hubiese sentado en un teatro».

«¿Qué tiene de menos esa música, que son miles de ciudadanos que están allí, que los que hubiera en un teatro viendo una ópera?».

Mentira y burda.  La Moncloa no incluyó esta actividad en la agenda oficial del presidente. Como bien dijo Calvo, Sánchez estuvo «todo el día en reuniones», y así quedó reflejado en las previsiones remitidas por la secretaría de Estado de Comunicación.

Presidió a las 09.30 horas la reunión del Consejo de Ministros y, a las 13 horas, recibió en el Palacio de La Moncloa al presidente del Consejo de Ministros de la República del Líbano y, al finalizar esta reunión, se desplazó a Castellón de la Plana, para a las 17.30 horas visitar el Ayuntamiento y firmar en el Libro de Honor.

Sánchez visitó la localidad, paseó por sus calles y se vio unos minutos con la alcaldesa, Amparo Marco.

La agenda oficial también recogía un «encuentro informal» a las 17.50 horas con el presidente de la Generalitat Valenciana, el socialista Ximo Puig, en la sede de la Delegación Territorial de la Generalitat Valenciana.

La reunión duró unos 45 minutos. El encuentro oficial, y no este informal, tendrá lugar «cuando corresponde, en septiembre, y donde corresponde», explicó Puig.

Y por la noche, según Carmen Calvo, Sánchez «se acercó a un evento cultural. Es decir, tuvo agenda de cultura por la noche».

Esto, sin embargo, no se recogió en la agenda, que no informó de más actividades. Sánchez se desplazó a Benicàssim en un coche oficial y allí disfrutó del concierto junto a su mujer y una amiga de los dos, la diputada del PSPV-PSOE Susana Ros.

Sánchez ha visitado en años anteriores el festival de música de Benicàssim, la última en 2016. En las redes sociales queda rastro de su predilección por el FIB, como recoge un tuit del propio Sánchez publicado en 2011.

El Falcon 900B del Ejército del Aire en el que viajó Sánchez a Castellón es el avión que usan los presidentes para trayectos oficiales cortos.

En total son siete los aviones utilizados en el transporte de los miembros del Gobierno, solo para desplazamientos oficiales: cinco Falcon 900B y dos Airbus 310, estos más grandes y para distancias largas.

Por eso la oposición quiere que Sánchez explique en el Congreso si el verdadero motivo de su viaje a Castellón era el concierto de «The Killers» y no el encuentro con autoridades locales.

Después de un fin de semana de críticas de los partidos de la oposición, incluido Compromís, socio de Puig en la Comunidad Valenciana, PP y Ciudadanos registraron una batería de preguntas parlamentarias.

Las preguntas registradas por el secretario general del grupo popular, José Antonio Bermúdez de Castro, para su respuesta por escrito, se interesan por los motivos por los que Sánchez utilizó el Falcon para «poder ver a uno de sus grupos favoritos, The Killers».

Bérmudez de Castro criticó que Sánchez utilizara «un avión oficial para ir a un concierto de rock privado comportándose como si fuese un nuevo rico» y consideró que «los españoles exigen y merecen una respuesta convincente porque no se puede consentir la utilización de medios públicos para fines privados».

El PP quiere que se detallen «todos los gastos de dicho desplazamiento con cargo al erario público», y sostiene:

«Sánchez en vez de subir los impuestos a los españoles debería plantearse ahorrar gastos y desde luego gastos de esta naturaleza que no se justifican se mire por donde se mire».

Ciudadanos también dirigió una serie de preguntas al Gobierno para saber el coste del viaje. La formación naranja pone en duda que «una reunión informal de menos de 45 minutos» que mantuvo Sánchez con el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, o «los 15 minutos de visita protocolaria al Ayuntamiento de Castellón» justifiquen ese desplazamiento.

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