La jornada de 5 de septiembre dejó un sabor así como de vergüenza ajena disparado a todo hijo de vecino. Probablemente incluso a los socialistas.
En La Moncloa deberían pensar en despedir al que perpetró el acto «con la ciudadanía» para acercar a Pedro Sánchez a la gente y remontar algo en las encuestas bajando los pies a la Tierra, pero quizás el destituido entonces debiera ser el propio Presidente.
En cualquier caso, la idea sonaba a ocurrencia mala antes de hora, pero una vez ejecutada no pudo ser peor: Sánchez iba a recibir a 50 ciudadanos de una selección entre los que habían enviado cartas y preguntas a La Moncloa en alguna ocasión. Pero se les fue la mano.
Cuenta 20 Minutos cómo:
«Allí figuraban varias vinculadas a la formación en mayor o menor grado. Es el caso de la teniente de alcalde de la ciudad barcelonesa de Rubí, Marta García, municipio gobernado por el PSC. Junto a ella asistió Cristóbal Avilés, jefe de Gabinete del mismo ayuntamiento y exasistente de la vicepresidenta segunda del Parlamento catalán».
El pufo, un auténtico encuentro fake de Pedro Sánchez, no había hecho más que comenzar.
Y para colmo, la niña Naiara reutilizada
De los 50 que fueron invitados y posaron para la foto, cinco personas fueron debidamente colocadas para hacer una pregunta al Presidente.
Entre ellos estaba Naiara, a la que ya pueden bautizar como ‘la niña de Sánchez’ porque está bien amortizada. Resulta que los fieras que perpetraron el acto ya la habían utilizado en otra ocasión.

Lo cuenta Libertad Digital:
«La chica [Naiara], que tiene 18 años y según dice vive en Rivas Vaciamadrid, volvió este mes de septiembre como una de las personas que había escrito al presidente del Gobierno. Durante su exposición, mostró su preocupación «por el cambio climático». «Tenemos que actuar ya porque dentro de unos años será muy tarde y no podremos hacer nada», aseguró chica desde el atril presidencial.
Al día siguiente, la resaca de este bodrio de Pedro Sánchez y los suyos es sencillamente la del patetismo.

