De los 367.000 euros que sacó Moral Santín del cajero a los 10.000 de Amat en joyas

El fiestón de Rato y la factura del Ritz de Blesa: los cargos obscenos de los ‘tar-jetas’ de Caja Madrid

Viajes, restaurantes caros, boutiques exclusivas, informática y telefonía... los 15,5 millones de euros que se gastaron los 86 consejeros de Caja Madrid dejaron un rastro

Los gastos de lujo con las tarjetas opacas, un total de 15,5 millones de euros entre 2003 y 2012, no distinguen de ideologías, partidos políticos o sindicatos

Rodrigo Rato celebró por todo lo alto la fusión que dio origen a la ruinosa Bankia. De hecho la fiesta duró más que una boda gitana.

Justo en esas fechas, entre los días 23 y 26 de febrero de 2011, gastó de su tarjeta black 1.849,23 euros en cuatro pagos consecutivos que aparecen consignados con la referencia «clubs,e salas de fiestas, pubs, discotecas y bares».

Poco a poco va conociéndose el detalle de los 15,5 millones de euros que 86 consejeros de Caja Madrid se fundieron a la salud de una entidad que acabó quebrada y que necesitó de más de 22.400 millones de euros públicos para remontar el vuelo.

Los gustos se repiten: restaurantes caros, boutiques de moda de primera, tiendas de electrónica y telefonía, viajes y todo tipo de caprichos para vivir a cuerpo de rey. Hasta peajes y la compra en Mercadona o en los supermercados de El Corte Inglés abonaban con su black.

En el caso de Rato, sorprende que sacara 16.300 euros en efectivos en los tres últimos meses que estuvo al frente de la entidad. Entre los gastos que cargó se encuentran la compra de billetes de avión, instrumentos musicales o canales de televisión y el pago en gasolineras, hoteles, clubes de golf o restaurantes como Casa Lucio, Diverxo y Embassy.

El gasto más alto se produjo el 27 de marzo de 2011, cuando destinó 3.547,19 euros a la compra de bebidas alcohólicas. También cargó el 11 de diciembre de 2010 un total de 2.439 euros en la tienda de antigüedades y objetos de arte Santarrufina, en el centro de Madrid.

De Miguel Blesa llama la atención los casi 9.000 euros que se pulió en un solo día en el Hotel Ritz, y 4.000 en informática y telefonía en su último día como presidente. El expresidente de la caja madrileña solía, además, gastar varios miles de euros en vino en el establecimiento Lavinia España Selección, durante la Navidad y otras ocasiones.

Blesa también empleó su tarjeta en numerosos viajes y cargó en ella billetes de avión, de tren y pagos en tiendas duty free o en trayecto. El gasto más elevado asciende a 12.597,27 euros, abonados a Viajes El Corte Inglés en abril de 2006.

Por su parte, el ex director general de Caja Madrid, Ildefonso Sánchez Barcoj, era muy aficionado a tirar de tarjeta black para sus viajes de asueto y sus estancias en hoteles y balnearios con campo de golf. En alguna ocasión llegó a sacar 11.000 euros en efectivo de una sola vez, y en un solo mes, en enero de 2010, gastó por este medio casi 22.000 euros.

Al ex jefe de la Casa Real, Rafael Spottorno, le gustaba vestir bien. Tanto que de una vez se gastó 6.375 euros en la sastrería Yusti, de la que era cliente habitual. En restaurantes se dejó 23.887 euros, y en El Corte Inglés 23.617.

El economista Juan Iranzo, que sigue atrincherado en Red Eléctrica (allí cobra un sueldo anual de 175.000 euros), tenía predilección por la joyería Carlos Jiménez, donde gastó más de 3.000 euros de dos veces. Tampoco hacía ascos a los buenos zapatos: 840 euros se gastó en un día en Lucio Herrezuelo. Y en la cadena de supermercados Hipercor tiene varios cargos, entre ellos uno de 3.000 y otro de 1.200.

Para ser de IU, al ex vicepresidente de la entidad, José Antonio Moral Santín tenía un gusto por el lujo y el dinero fuera de lo común. Claro que 360.000 de los más de 456.000 que se gastó los sacó en efectivo del cajero, así que imposible seguir el rastro. Del resto de extractos hay restaurantes caros -de Zalacaín en adelante- y estancias en paradores.

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LOS GASTOS MAS CURIOSOS

10.000 euros en artículos de decoración

El entonces jefe del área de gestión operativa de Caja Madrid, Domingo Navalmoral Sánchez, gastó unos 10.000 euros en artículos de decoración entre 2003 y 2005, según los datos a los que ha tenido acceso este periódico.

Concretamente, en Aimar Decoración pagó 5.405 euros con la tarjeta «B» en distintas ocasiones. También 3.103 euros en Tapicerías Burgo Kerman, así como 2.500 euros en Euromuebles y 353 euros en Antigüedades José Luis Pérez. Además, constan gastos de 458 euros en camiserías a medida y 443 euros en Abel Pieles.

Extraños instrumentos musicales

Rato realizaba compras frecuentemente de «instrumentos musicales», donde hacía pequeños desembolsos que rondaban los 20 euros. La suma de todos estos pagos alcanza algo más de 600 euros.

Pero no es el único, Pablo Abejas, exdirector general de Economía e Innovación de la Comunidad de Madrid, también tiene nueve cargos en esta clase de partida, igualmente bajos, hasta un total de 33 euros en intrumentos musicales. Púas, cuerdas de guitarra,… quién sabe qué (menos él) qué puede ser con exactitud.

Por su parte, el exconsejor de Caja Madrid José Manuel Fernández Norniella gastó 364 euros en instrumentos, en un total de 46 movimientos también de cantidades modestas.

Un hambre de lobos y restaurantes de lujo

El expresidente de la CEOE y antiguo máximo responsable del grupo Marsans (por cuyo supuesto vaciamiento se encuentra en prisión) gastó entre el 19 de abril de 2005 y el 1 de noviembre de 2009 más de 93.900 euros con su tarjeta «B» como consejero de Caja Madrid. Llama la atención sus elevadas facturas en restaurantes del grupo Arturo Cantoblanco (como los establecimientos Nicolasa, Príncipe y Serrano, Edelweiss y El Amparo, entre otros), propiedad de Arturo Fernández, a su vez consejero de la entidad madrileña y a la sazón presidente de la patronal madrileña en ese momento y en la actualidad.

En total se gastó más de 76.300 euros en restaurantes del grupo Cantoblanco, en pagos individuales de entre 800 y 1.800 euros (en la práctica totalidad de las ocasiones en números redondos).

En el extracto bancario también aparecen 643 euros en hoteles de 4 y 5 estrellas y balnearios, 5.003 euros en establecimientos de decoración y arquitectura, 4.000 euros en el El Corte Inglés y 2.000 euros (ambos también en cifras exactas) en la boutique de lencería femenina Kidama, en Mallorca.

Desde compras en internet de un euro a noches de hotel de 9.000

Lo pagaban todo, absolutamente todo. Para muestra una llamada telefónica, de Miguel Blesa, el expresidente de Caja Madrid y que tenía un sueldo de alrededor de 3 millones de euros al año. Pagó los 0,26 céntimos de una llamada telefónica de una cabina con la tarjeta «B» de Caja Madrid. Y de ahí a los 9.000 euros que se dejó en una sola noche en el hotel Ritz.

Objetos religiosos

Rato estrenó su tarjeta pagando 90 euros en una gasolinera, que en los dos años siguientes empleó para dejarse 2.439 euros de una sola vez en una tienda de arte sacro o 2.172 en cinco días de febrero de 2011 en «clubs, salas de fiesta, pubs, discotecas y bares».

El derrroche del último día

Blesa hizo su última y se dejó 4.000 euros en productos de informática y telefonía de los 436.688,42 en total que sufragó la caja.

Durante los siete años anteriores, las más de 1.600 veces que usó su visa fue para costearse restaurantes de lujo, hoteles de cinco estrellas, joyerías, un viaje a Sudáfrica pagado el día de su cumpleaños, ropa de marcas exclusivas y frecuentes compras en una reconocida tienda de vinos, mezclados con establecimientos de comida rápida, gasolineras y peajes de autopistas.

 

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