El Partido Popular va a la procesión y repica las campanas.


Las heridas nunca cerradas se mostraron en carne viva este domingo en la plaza de Colón de Madrid y en los muchos puntos eco de las principales ciudades de España. Eran padres, madres, maridos, esposas, hijos e hijas de los caídos por el tiro en la nuca, el goma 2, el titadine, las bombas de metralla y todo cuanto les ha servido para matar a estos asesinos en serie que no solo no muestran un ápice de arrepentimiento sino que se vanaglorian de sus heroicidades de muerte. Estaban también las otras víctimas, las que un día tuvieron hijas que les arrebataron para siempre tras secuestrarlas y violarlas. ¡Pobres, los que se fueron y los que quedan con el dolor infinito para siempre, sin lágrimas ya, y la pena incrustada en sus almas dolientes. Y en este mundo al revés tienen que justificarse aclarando que no buscan venganza sino justicia, ante quienes los acusan de revanchistas y negadores de la aplicación de derechos. Así están las cosas.

La sentencia del Tribunal de Estrasburgo, según el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago, Carlos Ruiz Miguel, está equivocada porque confunde “pena” judicial con “beneficios penitenciarios” administrativos y “límite máximo de cumplimiento de la pena”, lo que a su juicio resulta penoso viniendo de un órgano judicial. Recomiendo la lectura de sus artículos en Periodista Digital y Libertad Digital, para la total comprensión de un tema que vamos a tener presente durante mucho tiempo, porque la fiesta macabra no ha hecho más que empezar si no hay quien lo remedie, ¡y no lo habrá, a buen seguro!

El fallo de Estrasburgo ha caído como un jarro de agua fría sobre las víctimas. Y a propósito de agua, cuando le preguntaron a Rajoy sobre ello soltó la gran ocurrencia de la tarde: “está lloviendo mucho”, casi tan comentada como aquel “fin de la cita”, solo que aquí no cabe la broma ni el chascarrillo. Menos mal que consiguió arreglarlo en declaraciones posteriores, como casi siempre, en el extranjero. Arreglo que no es tal, porque no fue ni preciso ni veraz en la respuesta, y eso es algo que los ciudadanos echamos en falta. ¿Por qué no se nos dice la verdad? ¿Por qué se nos miente pasándose la pelota de la culpa? Todos se lamentan de la sentencia de Estrasburgo para argumentar a continuación aludiendo al estado de derecho que no quedó más remedio que acatarla. En cambio, muy pocos se atreven a decir –porque o no lo saben o les conviene omitirlo— que las sentencias del Tribunal de Estrasburgo son obligatorias pero no ejecutivas en nuestro ordenamiento, como no lo son en casi ninguno de los estados miembros del Consejo de Europa. Porque “acatar no es ejecutar”, como muy bien expone el citado catedrático Ruiz Miguel.

Cuando en el año 1979 España ratificó el convenio, lo hizo de acuerdo a lo que prevé el artículo 94.1 de la Constitución, y no se utilizó el procedimiento previsto en el artículo 93 que permite “el ejercicio de competencias derivadas de la Constitución” a un organismo internacional, en este caso el Consejo de Europa. Por tanto nada de lo que se nos está diciendo, tanto por parte de políticos como por algunos sectores de la prensa e incluso juristas, se ajusta a la verdad.

A la luz de esto es bochornoso que la Audiencia Nacional haya excarcelado con tanta celeridad a la asesina etarra Inés del Río, que abandonó la cárcel de Teixeiro con la Ikurriña y una amplia sonrisa de vencedora. ¿Por qué no nos dicen de manera oficial que la liberación de los presos etarras es uno de los condicionantes del “proceso de paz” del gobierno de Zapatero, seguido al pie de la letra por Rajoy? ¿De qué nos ha servido tanta oposición a pactar con asesinos? Por lo menos, que nos lo digan claramente. Tras mucho debate interno, el Partido Popular decidió acudir a la manifestación con las víctimas. Y eso que, según el dicho, no se puede ir a la procesión y repicar las campanas al mismo tiempo. Pero parece que sí. Se puede y hoy lo han hecho.

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
✉ periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Magdalena del Amo

Periodista, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído