OPINIÓN

Anián Berto: «Hoy es mi peor día en el Congreso»

Anián Berto: "Hoy es mi peor día en el Congreso"

A la ministra Irene Montero el Parlamento le quita su juguete y empieza a legislar con responsabilidad, mientras el sanchismo es humillado por el PP

La modificación de la ley ‘Sí, porque sí’ y el miedo de Sánchez a las elecciones del 28-M, han conseguido el suspiro de satisfacción para millones de personas, mientras la podemita Irene Montero exclamó lloriqueando: ‘Hoy es mi peor día en el Congreso’. Sin embargo no tuvo, ni tiene, la decencia moral de pedir perdón y dimitir por el daño causado a víctimas y al resto de la sociedad. Está claro, su peor día es el más esperanzador de muchas mujeres, hombres y niños.

Para la ministra, esta reforma, es cómo quitarle la pelota al niño que rompe cristales. Sigue haciendo pucheros, muecas y avisa: ‘Las feministas seguiremos haciendo lo que sabemos hacer: trabajar’. Eso dice, pero es de agradecer que trabajen menos. Se le rompió el juguete, pero de ninguna manera un ministerio puede servir de capricho ideológico y pataleo de quién sólo demuestra odio y pedagogía para dividir a hombres y mujeres a costa de cualquier precio.

Ya lo dijo el ex ministro José Manuel Garcia-Margallo, el problema de un ministerio que no sirve para nada, no es lo que cuesta mantenerlo, sino la cantidad de estupideces que se les ocurren a un gran plantel de funcionarios, asesores, chiringuitos y al ministr@ de turno.

Y este nuevo capricho de ‘desigualdad’ ha dejado bien claro la ineptitud y lo prescindible de esta Institución, creada a imagen y semejanza de Irene Montero. Una responsabilidad que va desde prohibir piropear a una mujer, mirarle el trasero cuándo camina o subvencionar talleres para animar a las mujeres a orinar de pie cómo los hombres.

Ahora, después de culpar e insultar a los jueces, la aplicación de la ley inventada por Irene Montero y ‘su catedrático’ han rebajado 1.000 condenas a delitos contra la libertad sexual y 100 delincuentes han quedado en libertad, hasta la fecha, porque el proceso continúa hasta la definitiva aprobación y redacción de la reforma, ahora aprobada por el Congreso.

La ausencia en el hemiciclo del principal responsable de la chapuza, Pedro Sánchez demostró, una vez más, su cobardía, haciendo ‘mutis por el foro’, buscó otras ocupaciones y pretende quitarle hierro al asunto. Es digno de recortar que la ley ahora a modificar contó con la aprobación de la Cámara Alta y la Cámara Baja. Es decir por todos los diputados del gobierno de coalición.

Una ley con caracteres graves y repercusión social de calado, muy determinante para los resultados en las próximas convocatorias electorales. Los sanchistas, que han tenido que ser salvado por el P.P. Por lo que la portavoz popular, Cuca Gamarra, dijo; ‘El PSOE ha accedido a rectificar, sin pedir perdón ni cesar a nadie, por temor a la sangría electoral’.

Errar es de humano, y rectificar de sabio, todos cometemos fallos, pero siempre cabe la posibilidad de pedir disculpas y corregir, si no dimitir de funciones para la que no se está preparado y formado adecuadamente.

Pero mucho me temo que el propósito de este abrupto error encierra otras intenciones populistas con intereses de ralea subterránea. Crear confrontación, dejar evidencia del poder de Podemos en el Gobierno y propiciar el ridículo al grupo sanchista que, humillado, ha tenido que claudicar y aceptar los votos del PP y sucumbir a las advertencias de VOX.

Anián Berto
Periodista – escritor

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