“Los aduladores son como los ladrones, su primer cuidado es apagar la luz” Cardenal Richelieu
Adulador es una palabra que tiene muchos sinónimos: cobista, pelota, tiralevitas, chaquetero, lisonjero, servil… pero hay uno que, según se define en la obra del Dante, es el sinónimo más acertado: lameculos
En su Divina Comedia, Dante sitúa a los aduladores y todos sus sinónimos en el círculo octavo del infierno, Bolgia 2. Los condenados por aduladores con todos sus sinónimos, Dante los presenta desnudos, que es la condición para enfatizar sus miserias. Las paredes del lugar infernal están cubiertas de moho debido a los pestilentes vapores que emanan y a la oscuridad. Cuando Dante puede adaptar su vista a las tinieblas que todo lo envuelven, ve como los condenados están enlodados en mierda y cubiertos de estiércol provenientes de todas las letrinas del mundo. A pregunta de Dante, un condenado le responde que se encuentra en ese círculo del infierno por culpa de su aduladora boca, incansable durante toda su vida de adular de lo que nunca se cansó.
La mención a los excrementos, la mierda, al estiércol y a las letrinas dieron nombre, por su relación clara y directa con ellos, al sinónimo de adulador más conocido: Lameculos
La palabra adulador viene del latín adulatoris que proviene de adularis palabra que se refiere a la actitud de animales como perros y gatos que lamen, se restriegan o mueven su cola para agradar a sus amos. Es decir, la misma actitud de humillación de los hombres y mujeres que se arrastran como reptiles por un like de su amo.
En la empresa donde trabajé durante treinta años como delegado, acuñamos la palabra bisagra para definir a los aduladores y la palabra bisagreo para definir su trabajo de pelotas obscenos e indecentes para con los directores de los diferentes departamentos. La bisagra es lo que permite a una puerta doblarse sobre sí misma, el bisagreo es el trabajo que el adulador realiza doblándose sobre sí mismo para adoptar la postura genuflexa ante los jefes. Terminaban todos con la columna vertebral hecha una mierda y el cerebro un pure de guisantes, incluso habiendo obtenido el objeto de su miserable adulación.
Ustedes se preguntarán a que viene esto. Pues viene a una reflexión sobre el congreso del PSOE en Sevilla que ha devenido en una representación ruin, mísera y cobarde de unos aduladores a su jefe el adulador de quienes le mantienen en el poder. El adulado asquerosamente por sus entregados siervos, es el adulador de aquellos que, con sus carísimos votos, le mantienen en el poder.
Semejaban a los norcoreanos asistentes a esos baños de masas, a esos masajes de aplausos que, con miradas de iluminados, se entregan histéricos a la adoración de su líder que, a su vez, es el adulador de los que odian a España y a todo lo que suene a español. Los unos se doblan como bisagras ante su líder y este se dobla igualmente ante quienes le tienen agarrado por los bemoles para sacar beneficios que perjudican a los ciudadanos del común.
John Locke (1632 – 1704) fue un pensador inglés cuya obra asentó las bases del pensamiento político moderno. Su trabajo ha influido notablemente en la formación de las democracias occidentales y en la defensa de la libertad individual frente a la tiranía. Según Locke el poder absoluto es inherentemente corrupto y su perpetuación depende en gran medida de la existencia de individuos que, movidos por el interés propio, halagan y justifican las acciones del gobernante sin importarles cuan injustas y tiránicas sean. Locke llamaba al gobierno absoluto “El ejercicio de la voluntad de alguien por encima de la legalidad” Para alcanzar esa tiranía los aduladores y el adulado que, a su vez es el adulador de otros, calculan el máximo beneficio a obtener sin importarles el perjuicio al que van a someter a la mayoría del pueblo.
Los gobiernos que se mantienen en el poder por el mercadeo entre aduladores y adulados que, a su vez son aduladores de otros, convierten a los gobiernos en lugares tóxicos y patológicos. Y no olvidemos que, cuando Locke decía esto, los aduladores carecían del arma más letal para la democracia: Los medios de comunicación aduladores por intereses dinerarios y de poder del tirano lobo revestido con la piel de cordero de la democracia.
MAROGA
