Ya les decía yo en una misiva anterior que, cuando un mandatario o un grupo, ordena el asesinato de seres inocentes, la destrucción de propiedades o la humillación de un pueblo, todo por alcanzar más poder, ese mandatario o ese grupo hay que denominarles por su nombre, es decir: ASESINOS. Los muertos por mandato de Putin, superan ya los 500.000. Y no me refiero al aborto, cuyas cifras en algunos paises son ya muy superiores
Desgraciadamente hay muchos casos que podemos identificar con este proceder, pero nos vamos a detener en dos, los más significativos, cuales son: la invasión de Ucrania por Rusia y el brutal acto terrorista de Hamás contra Israel, ejemplos claros de abusos en matanzas de seres humanos.
Pero en el caso de Ucrania, País pacífico y respetuoso, ante la barbarie invasiva que le ha propiciado Rusia, por orden de su asesino, acudió su Presidente en súplica a otro gobernante, Trump, para que le amparase frente al invasor de su País. Pero no advirtió Zelenski que se estaba dirigiendo a un enajenado que le pedía que entregara su pueblo a las fauces Rusas y las de EEUU. Ni que decir tiene que Zelenski rechazó este perturbado disparate de Trump por honorabilidad, responsabilidad y amor a su pueblo. Esto generó en Putin una enorme satisfacción al darse cuenta de que tiene en Trump un entusiasta colaborador para conseguir su objetivo de arrasar Ucrania y, puede, que más sitios.
Pablo D. Escolar
