El Sánchez no se equivoca nunca, miente
Siempre, que no es lo mismo; hay un abismo
Entre error y engañar; es de catecismo
La diferencia entre quien se arrepiente
Si peca, y el que, solapadamente,
Con la mentira urde un pseudosilogismo,
Con el que le hace, hasta el paroxismo,
Y mala leche, la puñeta a la gente;
Inherente a la mentira la saña,
La conclusión, no tan sólo nos sonroja,
Es que además nos causa más congoja
Si al Presidente que gobierna España,
No se le saca ya la tarjeta roja,
Peusto que no nos gobierna, … ¡nos engaña!.

