Enséñame la patita,
le dijo la abuela al lobo
y el lobo se la enseñó
haciéndose un rato el tonto
antes de entrar a asaltarla
porque era vieja, y al coco
le temen mucho los viejos
a los que les faltan morros
para enfrentarse al peligro
sobre todo si están solos.
Pues así parece que es
este cuento de acomodo
entre tres Comunidades
y el país lorito, loro
más antiguo de la Europa
con piel y sangre de toros
que en cuestiones de defensa
habla mucho y hace poco
mientras crece la insolencia
del derribo y el acoso.
Tres patitas, ay, le fallan
al banco nacional cojo
sin Euskadi y Cataluña
y sin Galicia a lo pronto
si las Mareas-Podemos
meten al PP en el hoyo
el próximo veinticinco
ganando a Núñez Feijó-o.
Aunque con piel de corderos,
nadie duda que son torvos.
Tras este tira y afloja
frente al gobierno de todos
por parte de los «indepes»
engañados y engañosos,
no se sabe adónde iremos
a parar tras el otoño,
unos dicen que a elecciones,
otros, que más leña al mono.
Los temores nos invaden:
tiempos duros, tiempos hoscos.
Cabreada está la mona
por tres nobles territorios
que quieren tirar el banco
y casa común de todos
como si fueran «sansones»
que se hubieran vuelto locos
contra lo que les rodea,
contra lo que les es propio.
Tacto y cuidado, abuelita,
que se está acercando el lobo.
