Lo que pretenden los separatistas catalanes es robarnos el voto a más de 40 millones de españoles. Nada sino eso es “su” presunto derecho a decidir. O sea, apropiárselo ellos y prohibirlo al resto de los españoles. Decidir una parte lo que es decisión de todos. Así de simple es lo que se esconde detrás de toda la farfolla del referéndum independentista. Impedir que ejerzamos nuestros derechos todos los españoles sobre algo que a todos nos compete y afecta.
Esa es la clave esencial de lo ellos quieren ocultar a toda costa y otros no parecen querer explicar con claridad y rotundidad al pueblo soberano. Ese que votó masivamente la Constitución de las libertades, en Cataluña más que en lugar alguno, y que recuperaba su soberanía largo tiempo secuestrada por la dictadura franquista. “La soberanía nacional reside en el pueblo español del que emanan los poderes del Estado” (Art 1/ 2). Que se complementa con el art 2: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades que la integran y la solidaridad entre todas ellas”.
La misiva empalagosa y mendaz de Puigdemont al presidente del Gobierno supone exactamente la violación de esos principios. Eso es lo intenta ocultar en farfollas “dialogantes” pero es lo único que pretende. Y ponerse a mercadear sobre ello. Pero el Presidente de España y este Gobierno y cualquier Presidente de España y cualquier Gobierno simplemente no puede hacerlo. Lo que no puede hacer jamás es ponerse a negociar sobre algo que no es suyo, que está por encima de sus funciones y autoridad. No solo no debe. Es que no puede hacerlo. La única puerta donde tal cosa puede debatirse y el lugar donde hacerlo es donde reside la soberanía nacional, o sea en su Parlamento. Allí si puede exponerlo Puigdemont, y es allí donde se niega a hacerlo, y allí es donde los representantes del pueblo soberano han de decidir al respecto. Aunque para consentir sus pretensiones lo primero y previo habría de ser el cambio y referéndum para modificar esa Constitución que también a ellos les alcanza.
El voto, nuestros derechos, nuestra soberanía, la del pueblo español en su conjunto es lo que nos quieren robar. España en su conjunto ha cumplido esa Constitución y ha desarrollado esas autonomías hasta el máximo. Jamás y nunca ni en nuestro país ni en Europa se ha alcanzado tal nivel de autogobierno. Pero llegados ahí los secesionistas han traicionado el gran pacto, se han ciscado en el acuerdo de convivencia. Ahora simplemente lo que quieren es violarlo y robarnos nuestros derechos a todos. La amenaza es ya inminente y el desafío total. Lo hacen con la bravuconería de aquel a quien se le ha consentido una tropelía tras otra. Y para muestra un botón. Artículo 3 : “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla”. ¿Se respeta ese derecho?. Pues no y ya no solo allí. La lengua común es la proscrita. Y eso que sin duda y como en el capitulo anterior España si ha cumplido con los siguiente apartados de ese artículo 2) “Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.3 La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”. Alguien duda de que no ha habido ese respeto y esa protección. Y alguien que el péndulo ha ido en dirección contrario y lo que ha habido es persecución declarada al castellano. De la lengua común y de cualquier otro elemento, símbolo, pasado o presente que fuera unitario y aunque hubiera que retorcer lo que fuera necesario. Hora es de leer nuestra Constitución y de defender los derechos de los españoles que tanto esfuerzo costó conseguir y que con tanta generosidad se lograron. Hora es de decir las verdades del barquero, hora de que se conteste con la Ley de Leyes en la mano y se someta a su imperio a quien pretenden conculcarla.
Pero a los separatistas no les faltan cómplices. El más notorio, descontando por supuesto a los filoetarras de Bildu, con quien ya pacto miserablemente Carod Rovira que “alli”, y solo allí, no asesinaran, y quienes mas va poniendo al descubierto sus intenciones es Podemos que ha llegado a cederle les como “carpa” para su mitin, en un acto vergonzoso de la alcaldesa Carmena, la casa del todos los madrileños, el ayuntamiento. Los abrazos de Iglesias y su troupe con Rufián, Junqueras y por supuesto Puigdemont y su partido del 3% , a cuya corrupción parece que no le hacen asquito alguno ni le ponen autobuses, son la muestra de esa connivencia con los separatistas y su complicidad en el robo a los derechos y al voto de todos los españoles y eso habrá de serles demandado en toda España, en Toledo, en Albacete, en León, en Burgos, en Valladolid, de Cádiz hasta Coruña y en todos y cada uno de los pueblos. Y habrán de responder a ello. Porque esa trama si que esta al descubierto. Se escenificará aún más si cabe en el esperpento de moción de censura que sufriremos, nueva sesión de títeres en el Congreso de los Diputados, el próximo 13 de junio.
Con eso en realidad se cuenta y con ellos bien sabe que de ninguna manera puede contar el Gobierno a la hora de afrontar lo que va a ser el momento más decisivo en muchos siglos para la Nación española. Para su supervivencia como tal y para enfrentar un Golpe de Estado, anunciado y publicitado con absoluto descaro y con la bravata añadida de que no habrá fuerza capaz de pararlo. Ni la ley, ni nada. Lo impondrán y habremos de aceptar que aplasten y pisoteen. Eso dicen y con eso amenazan. Proclamarán la independencia, si no hay referéndum, de manera unilateral en 24 horas.
Será en esa hora donde cada cual se retratará de manera absoluta y para la historia. Y es en esta, donde tras el regreso al mando del PSOE de Pedro Sánchez, y en este momento donde la preocupación se acrecienta. Más que nada y casi solo por ello, porque el retorno de Sánchez abre esa incógnita, pues quien no sabe ni siquiera lo que es una nación siembra duda de si sabrá defenderla o si pondrá su ambición, su rencor y ese odio que traspira por todos sus poros contra Rajoy por encima de España. Lo demás, de verdad, de lo que haga Sánchez y por donde quiera despeñarse ese partido que lleva las siglas del PSOE pero que ya en nada se parece importa más bien poco.
PD. Echenique: paga la multa y cállate. Tú eres de los que más le debe a España. Y a todos los españoles que SI pagan sus impuestos.
