Señora Forcadell: «Ni un paso atrás»
Fueron sus palabras… ¿Cómo, viendo abiertas
De la cárcel de Alcalá-Meco las puertas,
Pies para qué os quiero?… Y aún más:
Una obra perfecta de Satanás:
Si en el Banquillo sus respuestas son ciertas,
Usted del ciento cincuenta y cinco a espuertas
Dándole genuflexiones ha sido un as;
Con esa cara que ponen las mamertas,
Ha conectado usted todas las alertas
De la vileza, al mismo compás
Que el Sumo Vil por delante y por detrás,
Pisando a los suyos como hojas muertas,
Lo que los suyos… ¡no olvidarán jamás!.
