Manuel del Rosal García: «Y morirme contigo si te matas / Y matarme contigo si te mueres…»

…Porque el amor cuando no muere mata / Porque amores que matan nunca mueren” Joaquín Sabina

Sabina
Sabina

En esa canción, Sabina añade: “No me esperes a las doce en el juzgado / No me digas volvamos a empezar” porque: “Yo no quiero calor de invernadero / Yo no quiero comerme una manzana / Dos veces por semana, sin ganas de comer”

El título de esta copla es “Contigo”, y en ella, Sabina rechaza los convencionalismos, las banalidades y los postureos que hay en el amor postureta en el que vive hipócritamente esta sociedad de progreso. Hoy el amor se ha banalizado y trivializado por las rutinas, poses y compromisos con las normas sociales que han enterrado el sentimiento amoroso, el amor profundo que trasciende más allá de lo físico y de lo ordinario. En el estribillo: “Y morirme contigo si te matas / Y matarme contigo si te mueres” Sabina nos habla de un amor tan intenso y profundo que su final no puede ser otro que un final compartido, definitivo que supera a la muerte, haciendo de él un amor inmortal.

En esta tesis estaba también Julio Cortázar cuando en su obre “Rayuela” escribe: “Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiera elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque la aman, yo creo que es al revés. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto”

Y a qué viene esto. Pues viene a esto: Dato del INE año 2024 sobre destrucción de parejas: Los divorcios y separaciones aumentan un 8,2% con respecto al año anterior. Han sido 86.595 divorcios y 3604 separaciones, en total 90.199 rupturas. Esto es debido, entre otras causas a una muy principal: El edificio del matrimonio se construye con la argamasa del amor; si no hay argamasa (amor) el edificio se viene abajo estrepitosamente.

Antes de la llegada de la modernidad progre, de lo políticamente correcto, de la hipocresía y del soterramiento del hablar llano y sencillo de “al pan, pan y al vino, vino”, la separación entre parejas se producía fundamentalmente durante el noviazgo, época para conocerse y comprenderse desde el conocimiento y la aceptación del otro al mostrarnos tal como éramos, desde la verdad y la sinceridad. Hoy, eso no existe, sino todo lo contrario. El noviazgo da paso al matrimonio sin haber sido sinceros, sin haberse mostrado tal como son. Y eso es así porque hoy la relación entre un hombre y una mujer antes del matrimonio está pervertida debido al postureo de esta sociedad y al comportamiento regido por los estándares establecidos como correctos; correctos, pero que tan solo sirven para esconder nuestra verdadera personalidad. En vez de desnudarse el alma, se desnudan desde el minuto uno, el cuerpo, en vez de valorar el contenido, valoran el continente. Y bajo la capa de barniz social que todo lo tapa, ocultan su verdadera personalidad que ¡inevitablemente! empieza a dar la cara a las pocas semanas del matrimonio. Es cuando salen las palabras para decirse: “Tú no eres la persona que conocí”. Es cuando él conoce a ella y ella a él en toda la profundidad que, los postureos y estándares sociales, ocultaban.

Los meses en los que más separaciones y divorcios se producen son los de Navidad y los veraniegos ¿Se imaginan por qué?

Cumbres borrascosas es una obra preciosa sobre el amor, ese amor que es más fuerte que la muerte. Emily Brontë, su autora, pone en la boca de Heahcliff, mientras contempla como su amada Catherin se muere, la siguiente frase: ¡No me dejes solo en este abismo! ¡Como voy a vivir sin mí vida! ¡Como voy a morir sin mi alma!

Pero que iluso soy. Hablar de amor en un mundo en el que este ha sido desterrado en nombre del progreso. ¡Que iluso!

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído