… hasta que llegó el abominable “sanchismo”. Recuerdo cuando presidía el gobierno de España Rajoy y el opositor Sánchez afirmaba que no podíamos consentir que Rajoy no pisara el barro en la Ribera del Ebro para que apreciara las inundaciones que se habian producido por la crecida del rio, y añadía “que coño tiene que pasar para que salga de La Moncloa”. Tal vez en Lanzarote no llegan las noticias de la Peninsula y en la tumbona que usa Sánchez en la Mareta no se ha enterado que está ardiendo media España.
Es algo parecido al “apagón”, que Sánchez no debe haberse enterado aún de lo que ocurrió y por eso no nos han informado a los españoles todavía de cual fue la causa del mismo, si razones técnicas o ideológicas; más bien debió ser lo segundo y por eso no nos llegaremos a enterar nunca.
Otro patinazo parecido ocurrió con la Dana de Valencia, consecuencia, sin duda, del abandono y la falta de previsión del gobierno, sobre todo, en el Barranco del Poyo, que se desbordó causando la mayor catástrofe del siglo en España. Pedro Sánchez tuvo el atrevimiento de querer visitar la zona cuando todo habia pasado, pero estimó que había que poner los pies en polvorosa, ya que los valencianos conocian las negligencias del gobierno en preparar ese barranco.
No, no lograremos ser lo que éramos, hasta que al delirio ideológico que invade La Moncloa y sus alrededores, no se les ponga coto, con el final del conglomerado manipulador que forma nuestro infortunado gobierno.
