Sebastián Urbina: «La democracia y nosotros»

Sebastián Urbina: "La democracia y nosotros"

Creo estar en lo cierto si digo que muchos españoles, en 1978, estaban convencidos de que la democracia nos traería enormes ventajas. Especialmente si se comparaba la situación política anterior- ausencia de libertades políticas, ausencia de pluralismo político, ausencia de elecciones libres y periódicas, etcétera.

Este convencimiento tiene y tenía sentido, pero quisiera destacar algo que me parece importante.

Lo que quiero destacar es que mucha gente- no puedo precisar cuánta- esperaba que la democracia ‘nos’ traería un mundo mejor, y no se enfatizaba que la democracia puede traernos grandes ventajas, pero en este ‘juego democrático’, los ciudadanos no somos- o no debemos ser- sujetos pasivos.

Si tengo razón, mucha gente creía que la libertad, por ejemplo, estaba garantizada porque así lo decía una Constitución democrática. Así es, pero sólo en parte.  Si hay dirigentes déspotas (como Sánchez) y mayoritarios votantes feligreses (como Miguel Ríos) la democracia no existe.

Hablando de democracia, algunos creen que la verdad se impone por sí sola. Yo creo que no. Pondré un ejemplo.

S’ha Acabat!, en pie contra el «sectarismo» en la universidad catalana: «Los separatistas creen que es suya».

‘Sectarismo es que las asociaciones separatistas y de izquierdas tienen su grupo, se conocen entre todos y atacan a todo lo que no es su manera de pensar. Cualquier propuesta que no venga de ellos les molesta. Es más, ya no es que no nos escuchen, es que quieren echarnos de la universidad porque somos una voz disidente.

Es evidente que las otras asociaciones nos harán un veto, un cordón sanitario….  (El Debate)

¿Cree usted que sin la defensa valiente y persistente de los miembros de S’ha Acabat, sus ideas democráticas se impondrían, por si solas?

¿Cree que el sectarismo de los fanáticos catalanistas y sus apoyos oficiales se vence sin hacer nada? ¿Te enteras, Alberto? ¿Y tus besitos al separatista Junts? ¿Alguno para Vox?

Yo creo que no. Y este es uno de los puntos centrales de la democracia y de su calidad democrática.

Aclaración. PP y PSOE no son lo mismo, pero… ‘La «coalición» entre PP y PSOE en Bruselas: votaron lo mismo casi el 90% de las veces en los últimos cinco años’. (LaGaceta/Mayo/2024.)
Si una sociedad tiene la suerte de esta regida por un sistema democrático y por unos políticos democráticos inteligentes y decentes, la democracia funciona bien. Y de ello se benefician los ciudadanos.

La democracia no es un ‘si o no’. Algunas preguntas se responden con un ‘sí o un no’. Pero la democracia no es así.

Veamos un ejemplo. Alejo Vidal Quadras, en un artículo (Voz Populi) expone la degradación de nuestra democracia.

‘las leyes de Memoria, el indulto y posterior amnistía a los golpistas catalanes, la utilización del Tribunal Constitucional como instancia de casación por encima del Supremo, el abuso de los decretos ley, la paralización de proposiciones de ley del Senado por parte de una presidencia del Congreso de una escandalosa parcialidad, el apoyo impúdico a un fiscal general del Estado condenado en firme por la comisión de un grave delito, tres ejercicios seguidos sin Presupuestos, la inconstitucionalidad de medidas de confinamiento durante la pandemia, la declarada intención de transferir a requerimiento de los separatistas competencias intransferibles como la caja única de la Seguridad Social, la vigilancia de fronteras o las políticas de inmigración, el proyecto aún no consumado de hurtar a los jueces la instrucción de los procedimiento penales en favor de fiscales controlados por el Gobierno…’

Y un largo etcétera de tropelías contra el sistema del 78 y el Estado de Derecho, según palabras del propio Vidal Quadras.

Suponiendo que la crítica de Vidal Quadras sea ‘la verdad política’ (o lo ‘constitucionalmente correcto’) ¿cree usted que esta crítica se impondrá por si sola?

No. Se requerirá que ciudadanos responsables (y una oposición responsable) muestren su firme rechazo a estas tropelías despóticas y hagan triunfar la ‘verdad democrática’ frente al golpismo de Pedro Sánchez y sus socios antiespañoles.

De ahí que la existencia de una mayoría de ciudadanos democráticos y una oposición firme sean una garantía de que la ‘verdad democrática’ se imponga. Echarse la siesta es la ‘gestión y moderación’. Dada la grave situación actual.

La búsqueda de la verdad, el cumplimiento del deber, la honestidad… son cuesta arriba. Pero son fundamentales para una buena democracia y una vida digna. Lo fácil y ruinoso es hacer lo contrario.

Para navegar, tener un buen barco es un buen principio, pero si el capitán es Pedro Sánchez, el destino es el Titanic. Con los feligreses Migueles Ríos cantando ‘La Internacional’.

Si usted no es como ellos, ponga pie en pared y despachemos este gobierno ruinoso, corrupto y antiespañol por el sumidero de la Historia. Antes de que lo hagan con nosotros.

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Autor

Sebastián Urbina

Profesor de Filosofía del Derecho en la UIB Ha publicado diez libros y numerosos artículos en revistas internacionales. Magistrado Suplente durante cinco años en la Audiencia Provincial de Baleares.

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