Más información
Al caer la última hoja de mi agotado calendario…, al caer los últimos versos de mi cansada mano, me recrearé sin prisa, en exhumar tantos momentos lejanos.
Y desde el dulce recuerdo de las horas más felices, aquellas que siempre murieron temprano, sabré encontrar desde la otra vida, el camino de regreso a tu lado, para tomándote por la cintura, acariciar tu pelo y abrazarte despacio, y poder decirte con la mirada, eso que mis labios siempre callaron.
Cuando doblen por mí las campanas, cuando me haya marchado.

