El ex jefe de seguridad del PP declara que no recuerda visitas de empresarios
La Agencia Tributaria ha concluido en un informe aportado al juez del caso Bárcenas que ni el PP, ni el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ni el resto de altos cargos que supuestamente percibieron sobresueldos de la caja B del partido cometieron delito fiscal alguno.
En el informe elaborado sobre la hipótesis de que fuera cierta la entrega de dichas cantidades reflejadas en los papeles manuscritos del ex tesorero Luis Bárcenas, la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) concluye que los supuestos pagos a altos cargos no superan la cantidad establecida para serlo (al menos 120.000 euros defraudados al año).
Ninguno de los cobradores llega a eso. Por ejemplo, según el testimonio de Bárcenas, Mariano Rajoy habría percibido presuntamente un total de 45.000 euros en los años 2009 y 2010.
Ya el juez Pablo Ruz había dejado entrever en el auto en el que reclamaba tal informe que los dirigentes del PP estarían libres de este delito aunque pudiera confirmar con más pruebas que los apuntes contables de Bárcenas son ciertos.
En cuanto a las cantidades referidas en el año 2008, en las que figuran, entre otros, Rajoy con 27.600 euros y María Dolores de Cospedal con 15.000 euros, la ONIS concluye que en ningún caso habrían alcanzado los 120.000 euros.
Las cantidades supuestamente dejadas de retener por el PP fue, contando con una anotación de «TRajes MR» de 11.020 euros, de 34.084 euros y, por tanto, no habría superado la cuantía del tipo delictivo fijada en el artículo 305 del Código Penal.
«La estimación de cuotas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de cada uno de los perceptores del ejercicio 2007 y 2008 sería inferior a 120.000 euros», concluye el escrito, de 42 páginas.
El informe hace estos cálculos dando por buenas las anotaciones de Bárcenas, quien explicó al juez Ruz que en 2009 y 2010 también entregó 90.000 euros a Rajoy y Cospedal, cantidades que los peritos no tienen en cuenta por no quedar lo suficientemente probado que se les dieran.
Donaciones de los empresarios
Respecto a las donaciones de los empresarios que aparecen en los papeles, indica que tampoco constituirían delito porque estarían exentas de tributación por el Impuesto de Sociedades.
En cuanto al impuesto de sociedades, el informe refiere que en 2007 el PP habría cobrado supuestamente donaciones por un importe de 542.000 euros y realizado pagos por 319.400 euros.
La tributación en dicho impuesto procedería «en la medida que las rentas procedan de las actividades que constituyan su objeto social o finalidad específica, y dichas actividades no constituyan una explotación económica«.
El informe concluye que a la vista de la normativa aplicable estas rentas son merecedoras de la exención prevista en el impuesto de sociedades.
La Agencia Tributaria observa que el informe se elabora sobre la base de la supuesta veracidad de las anotaciones contenidas en los papeles, si bien observa que la autenticidad del contenido de los manuscritos es objeto aún de investigación judicial.
Por ello, advierte de que las conclusiones que saca están «total y absolutamente subordinadas» a la valoración final sobre la autenticidad de los papeles.
GENTE CON POCA MEMORIA
El jefe de seguridad del PP entre 1991 y junio 2013 no recuerda las visitas de los empresarios a Génova.
Ése ha sido el resultado de la declaración de Antonio de la Fuente, cuñado de Luis Bárcenas y hasta el mes de junio encargado de seguridad del partido.
El testigo, que ha entrado este 30 de septiembre de 2013 en la Audiencia Nacional con casco tras apearse de una moto, ha explicado que sigue trabajando para el PP, ahora en el área de gerencia, la misma a la que llegó de la mano de Bárcenas en 1989. Dos años después pasó a ejercer labores de seguridad.
El único de los empresarios imputados cuyas visitas recordaba es Antonio Vilela, de constructoras Rubau, especialmente relacionado con el PP por haber formado parte, según algunas declaraciones, de la comisión de infraestructuras del partido.
De los demás, incluidos constructores tan conocidos como Luis del Rivero, o Villar Mir, el jefe de seguridad dijo que no les conocía. En cambio, sí reconoció la visitas de los cabecillas de ‘Gürtel‘, Francisco Correa y Pablo Crespo.
